Arte tradicional: Acrílicos I

Arte tradicional: Acrílicos I

¡Buenas!

Hoy vamos a hablar de una técnica que, aunque no la domino bien, creo que es interesante hablar de ella.

ACRÍLICOS

Los acrílicos (o látex) son pinturas plastificadas que se secan muy rápido. Son solubles al agua, sí, pero, una vez que se secan, son resistentes a la misma. Las primeras pinturas acrílicas datan de la década de 1950 y se desarrollaron paralelamente tanto en Italia como en Estados Unidos.

Si buscas unos colores brillantes y no tienes tiempo para esperar mientras se seca la pintura, los acrílicos son lo que estás buscando.

Como he comentado, no es una técnica que domino bien, ya que las empecé a utilizar un poco en serio durante mi segundo año de ilustración. Y, desde entonces, creo que habré pintado con ellas unas pocas veces más. No es que me disguste, pero sí creo que necesito más práctica, por lo que tengo varios ejercicios de prueba por ahí, pero pocas piezas terminadas por completo.

Puedes encontrar pintura acrílica en dos formatos: en frasco y en tubo. He probado ambas y, sinceramente, prefiero en tubo. Controlo más las cantidades de pintura que gasto para hacer mezclas y son más fáciles de transportar. Sin embargo, encontré un apaño perfecto para las pinturas acrílicas en frasco: compré unos botes pequeños con pitorritos muy finos y los uso como frasquitos. Así, puedo controlar también las cantidades que uso, son más cómodos de transportar y, al ser transparentes, si veo que se me va agotando, cojo el frasco original y relleno el pequeño. Es bastante práctico, la verdad.

Al no haber usado tantos acrílicos, solamente he probado dos marcas:

  • Garvi: Estos son los que me proporcionaron la escuela ESDIP. Este set no tiene muchos colores, pero puedes crear los que necesites haciendo las mezclas necesarias. La verdad, no necesitas muchos más tonos que estos para hacer todas las mezclas que quieras.
  • Art Creation: Me hice con estos acrílicos de tubo porque, al tener tan poco tiempo de clase, no quería perderlo haciendo mezclas y luego perder dicha mezcla porque, recordemos, el acrílico se seca muy rápido. En este estuche hay bastantes colores que me simplificaban un poco el trabajo a la hora de realizar mezclas.

Como nota importante, he de decir que, cuando hagáis mezclas, no las hagáis en una superficie que tengáis mucho cariño, porque es prácticamente imposible quitar los pegotes una vez que se secan. A mí me recomendaron utilizar platos desechables, pero lo que tengo es una paleta donde solamente hago mezclas de acrílico. Y, como podéis comprobar, está hecha un asco.

También podéis usar una paleta de cerámica, de cristal o de porcelana. En mi caso, no me vale, porque soy muy torpe y fijo que la rompería con el segundo uso.

Los pinceles que utilizo son iguales que los de acuarela: sintéticos con distintos acabados, pero los que más uso, son los redondos. Ojo, son iguales que los de acuarela, pero no son los mismos. Como explicaré más adelante en otra entrada, tengo los pinceles separados según la técnica que voy a usar. Así, tengo prácticamente la misma colección de pinceles para acuarelas, otra para acrílicos y otra para tintas. ¿Y esto por qué? Bueno, los acrílicos son unas pinturas plásticas que, en cuanto se secan, se quedan muy rígidas. Si no los limpias bien, las cerdas de los pinceles se pueden endurecer. Sí que es cierto que se pueden ablandar de nuevo o con agua caliente o con aguarrás, pero es recomendable usar distintos pinceles para cada técnica. Principalmente porque cada uno necesita un cuidado más minucioso que otros. No pasa nada si utilizas los mismos, pero, de ser así, asegúrate de que los pinceles no están contaminados (ejemplo, tengan un poco de acuarela o tinta entre las cerdas o, como he comentado, haya algo de acrílico que puede provocar que las cerdas se queden pegadas entre sí).

Otra recomendación un poco extraña (pero útil) que os puedo dar es que tengáis cuidado con la ropa que llevéis a la hora de pintar con acrílico. Tal y como hacéis cuando pintáis las paredes de una casa, con el acrílico pasa igual: utilizad ropa que, en el caso de que se manche, no va a pasar nada.

Esto lo aprendí por las malas. Llevé una camiseta que me gusta mucho… y la manché de acrílico blanco… Y ahora tengo una camiseta burdeos con una manchita blanca que no sale ni queriendo…

Con respecto al papel, para las pruebas uso el de acuarela, pero cuando quiero hacer un trabajo entero, utilizo el papel de 300 g/m² de algodón marca Guarro.

Si me lo permitís, os diré que Guarro es una gran marca de papel. Todos mis cuadernos de bocetos son Guarro desde hace más de 10 años. Es muy buena marca. En serio. Os la recomiendo muy fuerte.

Psicología del color, parte 2

Psicología del color, parte 2 Tal y como prometí, vamos a continuar con este temario tan interesante que he titulado LA PSICOLOGÍA DEL COLOR Hoy vamos a ver el resto de colores que nos faltan:  Verde El verde representa la juventud, la esperanza, la nueva vida, al frescor y la naturaleza. Es el color de la primavera y de la vegetación. El verde da buena suerte y está lleno de optimismo. Induce, además, a la relajación y al bienestar.   Sin embargo, como en el resto de colores, tiene connotaciones negativas. No olvidemos que el verde es el color del veneno y lo tóxico. Se asocia a la envidia, la cobardía y a la enervación. Morado El morado es el color de la sofisticación y la elegancia. El morado está asociado con la realeza; representa la sabiduría, la imaginación, la locura, la creatividad, el misterio y la magia.   Como rasgos negativos, el morado representa la introversión, la decadencia y la supresión.   Como curiosidad, el morado en el cristianismo está relacionado con el arrepentimiento y el recogimiento. En Oriente está asociado al vicio y al mal. En otros sitios, como Venezuela y Turquía, el morado es el color del luto. Rosa El rosa es el color de la dulzura, de la delicadeza, de la amistad y del amor puro. Se puede asociar con el amor altruista y verdadero: es el color del romanticismo, del encanto, la belleza y de la calma.   Con puntos negativos, está asociado a la debilidad física, la vulnerabilidad y la superficialidad.   Y, culturalmente, está asociado a lo femenino, cosa que, personalmente, espero que eso cambie pronto. Sin embargo, esto no siempre fue así. Hace poco más de 100 años, el rosa era el color de los chicos, y el azul, el de las chicas. Y esto cambió cuando allá en los años 30, los hombres empezaron a vestirse con colores oscuros y las mujeres con colores claros; y ya a partir de los años 50, se consideró que el rosa era el color de la feminidad. Gris El gris, comúnmente, se asocia a la tranquilidad, la experiencia y la objetividad. También es el color de la paz y la elegancia.   Como connotaciones negativas, el gris puede simbolizar la ambigüedad, la tristeza, el aburrimiento, la indecisión y la resignación.   En otras culturas, como el cristianismo, el gris es el color de la resurrección y la esperanza. Negro El negro es un color bastante complejo de analizar, ya que tiene muchas connotaciones tanto positivas como negativas en diferentes culturas, aunque, normalmente, predominan estas últimas.   El negro se asocia a la muerte, a la destrucción y lo malvado. Suele ser un color depresivo, triste, negativo y pesimista. Es el color del misterio y lo desconocido y, en algunas culturas, como en el Antiguo Egipto representa la fertilidad y el crecimiento. Personalmente, creo que la psicología del color es algo bastante más complicado, ya que esta percepción depende si vives en la zona occidental o en la zona oriental. Por lo que, si queremos transmitir algún tipo de reacción, hay que tener en cuenta este detalle. Para los occidentales, por ejemplo, el color asociado a la muerte es el color negro, pero para otras culturas es el blanco. El rojo es, para nosotros, el color de la advertencia, mientras que para los orientales es el color de la buena suerte y de la buena fortuna.   De todas maneras, a la hora de diseñar cualquier elemento, bien sea un logotipo o un personaje, debemos tener en cuenta estos pequeños cambios. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Cerrando 2025

Cerrando 2025 Hace mucho que no escribo, ¿eh? Y no es porque no tenga nada que contar. Al contrario: este año ha sido tan movidito que apenas he descansado y parado un poco en todo este tiempo. Así que he decidido aprovechar un ratito para hablar un poco de cómo ha ido este año. Y no os voy a engañar: ha ido muy bien. Demasiado bien, diría yo. El año empezó atando cabos sueltos con personas que me han traído muchas desgracias en la vida y, por fin, pude pasar página (dentro de lo que cabe, porque, ya sabes, estas cosas tardan mucho en curar, sobre todo cuando has estado 37 años de tu vida con el mismo cuento una y otra vez, incluso cuando decidiste alejarte de todo eso), ha nacido mi sobri (que ya estoy empezando a malcriarle comprándole cositas y no me arrepiento) y estoy muy contenta porque está sanote y grandote (y le he cogido en brazos y fue súper bonito); Amy sigue muy bien (de hecho, acabamos de volver del veterinario y nos han dicho que está súper bien, así que toquemos madera para que siga así); y, con respecto al curro: todo va como la seda. Muchísimo mejor de lo que pensaba. He mejorado mi técnica de dibujo, he publicado un montón de libros nuevos, he formado parte de equipos de estudios de juegos de mesa creando desde prototipos hasta el arte final y concept art de tarjetas, tableros y cajas. He conocido gente muy interesante, nuevos compis de curro y no puedo estar más que agradecida por estas oportunidades que me están ofreciendo. También hay otra noticia muy importante para mí: y es que voy a empezar a publicar La corona de Araelle en breves. Para quien necesite contexto, La corona de Araelle es una historia que llevo escribiendo desde 2011. He estado soñando con ella todos estos años, he escrito un montón de cuadernos, tengo .docs llenos de información y, haciendo una recopilación, podría decir que tengo unas 1000 páginas de texto (entre los relatos, las fichas de personajes, las descripciones de los sitios y otras notas…). Sí que es verdad que estoy releyéndolo todo y modificando algunas cosas, porque Araelle ha crecido a la vez que yo. Y recuerdo que esta historia iba a ser mucho más violenta y ahora es más sana. Tiene sus luces y sombras, pero es algo que me representa mucho más que antes. Pues bien. Allá por 2019, con eso de que empecé a estudiar ilustración, decidí hacer un capítulo piloto y algunas páginas del primer capítulo para ver qué tal funcionaría como cómic (en principio iba a ser una novela, pero creía que sería mejor y más interesante que fuera más visual). Y así hice. Por aquel entonces estaba con un profesor que decía que dibujaba cómics, así que pensé que sería una idea genial explicarle un poco lo de Araelle y las páginas que hice. Me quitó la ilusión de un plumazo soltándome que abandonara la idea y que mejor me dedicara a otra cosa (esta misma persona estuvo también ninguneándome durante todo el curso hasta el punto que, cuando nos dijo las notas, soltó que había gente como yo que no se merecía la nota que tenía, pero que se la tenía que poner porque habían trabajado más horas que el resto, así que, bueno…). Afortunadamente, no me quitó las ganas de dibujar… pero sí de seguir con lo de Araelle porque me dejó bien claro que era tan malo que no merecía la pena continuar… Y hablándolo con gente y tal… y viendo que este verano era tranquilo, a mediados de agosto decidí darle otra vuelta a lo de Araelle y volver a empezar desde cero. Nuevas páginas, (casi) nueva historia y personajes modificados (ahora son más variados, con personalidades diferentes y cada uno tiene su propia trama). Tengo todos los personajes diseñados, el guion del nuevo cómic está escrito hasta el capítulo 17 o así y dibujados… llevo el capítulo 0 y casi la mitad del 3. Llevo un total de 49 páginas. Ya tiene fecha de publicación marcada en el calendario: el 7 de enero y, en principio, subiré dos páginas a la semana (aunque es probable que, en algún momento, tenga que bajar el ritmo por cuestiones de trabajo, pero, de momento, podemos ir a dos por semana). Me hace tremenda ilusión, como os digo, así que espero que os guste tanto como a mí creando esta historia que me ha acompañado todos estos años. Volviendo al tema del trabajo: Este año ha sido muy interesante. Hace una semana o así hice un análisis de los resultados de la oleada de septiembre de portfolios y ha ido mucho mejor de lo que pensaba. He conseguido nuevos clientes, tengo varios contactos que me recuerdan de otros años (incluso, como he comentado, me han dado consejos para mejorar mi ilustración para poder colaborar con ellos directamente, cosa que me gustó una barbaridad) y nuevos contactos que ya me tienen fichada para el futuro. Sigue entrándome trabajo y eso que llevo siendo autónoma casi 4 años y no ha habido más que subida. Estoy súper contenta y orgullosa de mí misma por haber sido tan constante y haberme esforzado tanto durante tanto tiempo (porque todo esto ya lo estaba planeando varios años antes de dar el paso: fui a incubadoras de empresas que me asesoraron con el tema de autónomos; tuve varios profesores que me dieron consejos para saber cómo empezar a buscar trabajos y, sumado a que ya tenía experiencia en montar CVs, entrevistas y tal…). También he llevado un informe de las respuestas que he ido recibiendo y es que han sido tan bonitas y positivas que me he escrito las mejores en un .txt para que, cuando me dé el síndrome del impostor, pueda leerlos y decir: Mira lo que te dije gente profesional que se dedica a lo tuyo. Míralo. No son randoms cualquieras. Son CEOs, son

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Arte tradicional: Carboncillo y sanguina I

Arte tradicional: Carboncillo y sanguinas I Hoy hablaremos de LOS CARBONCILLOS Y LAS SANGUINAS El carboncillo, sin embargo, es, simplemente, un material natural que se obtiene carbonizando pequeñas ramitas de árboles o arbustos como el sauce, el olivo, el abedul o el brezo. Aunque lo normal es encontrarse el carboncillo en formato de barra, también es posible adquirirlo en forma de lápiz. Limita bastante el uso que se le puede dar al carboncillo, pero puede ser muy útil a la hora de dar detalles. Por otro lado, tenemos la sanguina. Es básicamente igual que el carboncillo, solo que, en vez de ser negro, suele tener un color más óxido que recuerda a la sangre. De ahí su nombre. De todas maneras, actualmente hay sanguinas con más variedad de colores. Tanto con la sanguina como con el carboncillo se pueden producir más contrastes en los trazos gracias a que se puede utilizar tanto el ancho como el grosor de la barra, y facilita el trabajo a la hora de realizar difuminados, luces, sombras, etc. Para conseguir este efecto, necesitamos un difuminador (o difumino, como se le llamaba en casa). Son, en esencia, pequeños trozos de papel fibroso enrollados en forma de espiral hasta convertirlos en un lápiz. Se utiliza pasándolo por las zonas más oscuras para conseguir extender ese carbón y ocultar los trazos.  Con el difuminador conseguimos un color más grisáceo o más blanco, según la zona que difuminemos. Antes de usar esta técnica tendremos que asegurarnos de varios puntos importantes: La punta del difumino siempre tiene que estar limpia. Para ello, habrá que limpiarlo con una lija o con una cuchilla, como si fuera un lápiz. Tratar de no pasar la mano por encima. Si se hace, se quedarán las huellas en la ilustración y no se pueden quitar. Si quieres retirar restos de carboncillo o de borrador, usa una brocha. Con respecto al papel, recomiendo un papel prensado en frío. Aunque tiene una superficie algo rugosa, no es para nada molesta a la hora de trabajar con carboncillo o sanguina. Este tipo de papel se puede encontrar tanto en color blanco como en otros tonos. De todas maneras, tanto los carboncillos como los lápices se agarran bastante bien en cualquier tipo de papel. Por cierto, es importante que, una vez hayas terminado tu obra, apliques un buen fijador por todo el lienzo o la obra. Esto permitirá que el carboncillo se mantenga sobre la superficie y dure más. Existen fijadores a la venta en las tiendas especializadas de arte, pero también puedes utilizar laca del pelo a una distancia de 30 cm. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Psicología del color, parte 1

Psicología del color, parte 1 Hoy vamos a hablar de LA PSICOLOGÍA DEL COLOR Se dice, se comenta y se rumorea que hay colores que pueden influenciar tus emociones y estado mental. Por eso, a la hora de diseñar, muchas veces se tienen en cuenta los colores que se emplean, ya que mandan mensajes al espectador. Esto es lo que comúnmente se llama “look and feel”, y son herramientas de marketing y branding muy influyentes, ya que somos criaturas que nos dejamos llevar por el color. ¿Por qué ocurre esto? Bueno, digamos que es algo propio de los seres vivos. Hay reptiles, por ejemplo, que utilizan sus colores para ahuyentar a sus depredadores. Tienen unos pigmentos de color rojizo, amarillo y verde, que son vistas como una señal de peligro y tóxico. Como ya se ha comentado anteriormente, podemos clasificar los colores en dos bloques: los cálidos (rojo, amarillo naranja) suscitan reacciones, tanto positivas (como calidez, energía, alegría) como negativas (enfado, peligro); mientras que los colores fríos (como el azul, el verde o el violeta) también generan reacciones positivas (tranquilidad, paz, felicidad), como negativas (tristeza, envidia). Este tipo de significados se tienen muy en cuenta no sólo a la hora de diseñar personajes, sino también a la hora de crear logotipos, decorar un local, etc. Y es que, por ejemplo, en un sitio de comida rápida va a predominar los colores amarillos o los rojos (que se asocian a la alegría y a la energía), mientras que los centros de salud, por ejemplo, tienen un tono grisáceo o incluso azul, ya que generan una energía más tranquilizadora. A continuación, vamos a hablar del significado general de los colores más utilizados. Voy a intentar generalizarlo bastante, ya que, depende de la región, pueden variar. Blanco Se asocia el blanco a la perfección, a lo puro, al nuevo comienzo, a la salud, la paz y la fe. Es un color que se suele encontrar con frecuencia en organizaciones caritativas o religiosas, productos médicos, lácteos o alimentos bajo en grasa. Por otro lado, el blanco también puede tener connotaciones negativas. Puede representar frialdad, la antipatía e incluso la nada (ya que representa la ausencia de la materia). En algunas culturas africanas es el color de la muerte, ya que recuerda la palidez de la muerte y reafirma la pureza del alma. En China se asocia el blanco a la muerte y la mala suerte y en la India, la vida contemplativa y apartada de la sociedad. Amarillo El amarillo representa la luz y el oro. Suele relacionarse con la felicidad, la riqueza, el poder, la abundancia, la fuerza, el optimismo y la acción. Por otro lado, también representa el miedo, la fragilidad, lo inestable y la traición. Si se abusa de este color, puede llegar a irritar al espectador. No obstante, los investigadores lo consideran uno de los colores más ambiguos, pues también representa la envidia, la ira y la traición. La excesiva presencia de amarillo intenso puede llegar a irritar a una persona, ya que normalmente estamos acostumbrados a verlo en superficies relativamente pequeñas.Anteriormente, el amarillo se asociaba con el fuego y el sol y a la riqueza. Sin embargo, durante siglos, en Europa occidental, se utilizaba para marcar las vidas que se habían desviado del cristianismo o quienes no profesaban el cristianismo. O incluso a la enfermedad, ya que es el color de la bilis. Rojo El rojo representa tanto aspectos positivos como negativos, pero básicamente, se asocia a la estimulación, la pasión, la fuerza, la revolución, la virilidad y el peligro. Probablemente, esto tenga mucho que ver con que el rojo es el color de la sangre. También es el color de la pasión del atrevimiento, la importancia, el calor y la energía. Y se ha observado que es un color que, además se ser el color del éxito, puede provocar un comportamiento más extrovertido. Es por eso que se utiliza para los botones con “Call-To-Actions” (llamada a la acción, es decir, para comprar o hacer clic sobre él), en publicidad de juegos, bebidas energéticas y en establecimientos de comida rápida. Por otro lado, el rojo es el color de la sangre, que se puede relacionar con el peligro, la agresión, el desafío y la violencia. Mirando en otros países, vemos que en China es el color de la buena suerte y la larga vida, y se utiliza muchísimo en las celebraciones para atraer esas buenas vibraciones. En la India es el color de la fertilidad y es asociado a la diosa Lakshmi (la diosa de la buena suerte). En Rusia también es el color de la positividad y vida, mientras que en Sudáfrica es el color del luto. Por el contrario, en el antiguo Egipto el rojo era, normalmente, asociado al mar y la destrucción y en la Europa de la Edad Media tenía doble significado: por un lado, era el mal y la culpa y, por otro lado, la redención por la sangre de Cristo. Naranja El naranja se asocia al entusiasmo y la acción. También puede relacionarse con la lujuria y la sensualidad, con lo divino y la exaltación. En el mundo del marketing político, se suele decir que el naranja es el color más optimista de todos, por lo menos en las sociedades occidentales.El naranja representa la energía, la diversión y la calidez y, además, se asocia al entusiasmo y a la acción. Este color tiene una visibilidad muy alta, ya que, en occidente, se considera al naranja como el color más optimista de todos. Por otro lado, al estar tan relacionado con la juventud, en ciertos momentos, podría significar inmadurez, frustración y frivolidad. Azul El azul es el color del cielo y del agua, y representa la tranquilidad, la frescura, la seguridad y la inteligencia. Es un color elegante y proporciona seguridad y, por eso, es uno de los más usados por las compañías. El azul es un color que se considera beneficioso para mente y cuerpo. Disminuye el metabolismo humano, produce un efecto calmante

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Tutorial: Introducción a la iluminación

Introducción a la Iluminación ¡Muy buenas! Hace mucho que no me paso por el blog. ¿Qué tal todo? ¡Espero que estés bien! Hoy me gustaría introducirte a  LA ILUMINACIÓN Una ilustración mejora muchísimo si tiene una iluminación correcta. Para ello, debemos observar cómo se comporta la luz cuando se expone a distintos elementos. Porque la luz no refleja igual si se proyecta sobre un capó de un coche o unas cortinas de terciopelo. Tampoco se comportará igual si esta luz es potente y clara o si es oscura. Hay muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de iluminar un objeto, pero la más importante es esta: Si observamos, por ejemplo, esta bola de plástico, vemos que, si ponemos un foco en un lado, se detectan varias partes. Tenemos la máxima luz, el medio tono, una media sombra, la máxima sombra (o terminador) y la luz reflejada. Y te podrás preguntar: pero María, hay algo que no entiendo. Si se supone que en el suelo la sombra tiene que ser más oscura, ¿por qué es más clara que la parte del medio? Bueno, pues esto es por el contraste. Es cierto que debería ser más oscuro, pero hay otra luz que muy pocas veces se tiene en cuenta y que existe y está ahí: la luz reflejada. Esta luz es menos potente que no es directa. Recordemos que la superficie donde el objeto descansa también está hecha de un material, un color, una textura, y no siempre se comportará igual. Cuando la luz impacta contra la superficie, puede pasar dos cosas: o ser reflejada o absorbida por ella. Todo esto depende del color de dicha superficie. Un objeto blanco, por ejemplo, reflejará toda la luz por igual, pero si la luz blanca impacta contra una superficie roja, solamente veremos que las ondas de luz rojas se reflejarán. Esto es llamado “radiancia” y es el responsable de que los colores de objetos adyacentes produzcan un efecto uno sobre otro. Ojo, la radiancia, en la gran mayoría de las ocasiones, es algo muy, muy sutil. Para que sea visible, hay que inyectar una cantidad de luz y a una distancia súper corta. O estar hecho de plutonio. Para poder iluminar de manera correcta, hay que tener en cuenta dos factores muy importantes: El tipo de iluminación: Nos tenemos que plantear qué foco de luz es el que vamos a usar. ¿Es luz ambiental? ¿Está en un sitio cerrado o en el campo? ¿Hay nubes? ¿Se está iluminando con una vela o una linterna? ¿Hay más de un foco de luz? Dirección: La dirección de la luz se podría resumir en dónde está situado el foco de luz. Iluminación frontal: Es la que está justo enfrente. Es decir, el foco está entre nosotros y el objeto. Es poco recomendable porque las sombras prácticamente desaparecen, lo que da una sensación de que la imagen es plana. Iluminación lateral: Es la más utilizada, porque es perfecta para definir la forma y la textura de los objetos. Además, da una sensación de tridimensionalidad y las sombras dan el contraste necesario para definir volúmenes. Iluminación trasera: También llamada retroiluminación es aquella en la que el foco está detrás del objeto. Este tipo de iluminación ocultará algunas partes del objeto, por lo que este tipo de iluminación se utiliza, sobre todo, para crear un ambiente de suspense y misterio. Iluminación desde arriba o cenital: El foco está justo en la parte superior del objeto. Un ejemplo muy claro de este tipo de iluminación es la luz solar al mediodía. Dependiendo de la intensidad, puede crear suspense, ya que cuanto más fuerte sea la luz, más densas serán las sombras. Iluminación desde abajo: Este tipo de iluminación es la menos frecuente, ya que las sombras se invierten y queda raro. Ayuda muchísimo el dibujar una flecha que indique de dónde viene la luz, ya que da una visión concreta y es de gran ayuda si, en un futuro, trabajamos con otros equipos, como, por ejemplo, animadores. Y si enfocamos esto en algo práctico como, por ejemplo, en un rostro, vemos que hay bordes difusos en toda la cara, salvo en varias zonas, donde se proyectará aún más sombras: nariz, pómulo, cuello, barbilla… proyectarán más sombras porque están más cerca de la luz. Pero ya profundizaremos más en un futuro.  ¡Espero que te haya servido de ayuda esta pequeña introducción! Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Mi experiencia estudiando ilustración: Recomendaciones

Mi experiencia estudiando ilustración: Recomendaciones ¡Muy buenas! Ya sabéis un poco cómo fue mi experiencia estudiando ilustración, desde el principio hasta el final. Y de todo esto he sacado una serie de conclusiones y reflexiones que me gustaría compartir con vosotres. Cuando conoces a alguien que quiere cumplir un sueño, pero, por varios motivos, no puede, se le suelen decir cosas como “El que algo quiere, algo le cuesta”. Y mira, eso es un sí y un no. Es un sí porque, salvo si tienes mucha suerte y un ángel de la guarda ve que tienes talento y te acoge bajo su ala, es muy difícil cumplir los sueños. Sobre todo, cuando tienes responsabilidades de adulto (pagar facturas, el alquiler…) o cuando no tienes tiempo porque tienes una familia o debes acudir al trabajo. Si quieres cumplir cualquier objetivo, vas a tener que sacrificar algo y esforzarte para conseguirlo. Es posible que sea una tarea complicada, pero si te hace feliz, lo suyo es intentarlo. Lo que me lleva directamente al “no”. El no es, simplemente eso, que, a lo mejor, no puedes sacrificar nada, porque no tienes tiempo o ingresos económicos para poder invertir en eso que te hace tan feliz. O existen otros motivos. Hay casos en los que simplemente no se puede. Y no te tienes que sentir miserable o peor por no conseguirlo. O por llegar a medias. O, simplemente, por haber “empezado tarde”. Lo importante es no olvidarte que tienes un sueño que te hace feliz y acudir a él cuando lo necesites. Si te gusta dibujar, dibuja cuando puedas y, si es posible, cuando el cuerpo te lo pida. Si te apetece escribir algo, escribe. Y así con todo. Lo que me lleva a otro punto esencial de esto: si algo te hace feliz, que nadie, absolutamente nadie, te impida refugiarte en ese algo que te hace feliz. Seguramente habrás escuchado a gente a tu alrededor que se ha burlado de ti porque te gusta algo o porque quieres conseguir algo. O buscas apoyo en alguien a que aprecias y no lo recibes. Ese tipo de actitudes pueden provocar que pienses que no merece la pena continuar por ese camino. Pero, permíteme que insista: si te hace feliz, sigue. Una de las cosas de las que me arrepiento de mi pasado es haber dejado atrás prácticamente todo lo que me gustaba o que me hacía sentir realizada por no recibir ni el apoyo ni la ayuda que necesitaba. En el momento en que decides abandonar todo, te sientes fatal, como si te faltara algo en la vida. Es una sensación muy desagradable, que te convierte en una persona incompleta y desdichada. Ante eso, lo único que puedo decir es que ya bastante pesada y dura es la vida como para encima amargarte aún más. Así que te animo a que continúes siendo feliz y espero que consigas lo que te propongas. Puedes leer las anteriores partes aquí y aquí.  Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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