Arte tradicional: Acuarelas I

Arte tradicional: Acuarelas I

¡Muy buenas!

Hoy me gustaría hablaros de una de mis técnicas favoritas de arte tradicional:

LAS ACUARELAS

Me encantan porque, al ser una técnica aguada, puedes hacer auténticas virguerías y queda todo muy bonito.

Para quien no lo sepa, la acuarela es una técnica que se realiza sobre papel y se utilizan unos pigmentos que se disuelven en agua. Cuando hablamos de acuarelas, podemos referirnos a dicha técnica, a las herramientas o a una pintura realizada con acuarelas.

Se consideran que las primeras acuarelas surgieron un siglo antes de Cristo en China, y están vinculadas con la invención del papel, donde se aplicaban pinturas a base de agua. Fueron los árabes los que trajeron la acuarela en el siglo XII a Europa. Sin embargo, no destacó mucho como técnica, ya que se utilizaba casi principalmente para realizar bocetos previos para las pinturas al óleo, para retratar paisajes y la botánica. Algunos pioneros de la acuarela fueron Alberto Durero y Raffaello Santi.

¿Y qué necesitas para pintar acuarela? Obvio: acuarelas.

Puedes adquirir acuarelas de tubo o de pastilla. La verdad, es que no hay mucha diferencia en cuanto a la acuarela de tubo o de pastilla. Lo único que cambia es el formato (las de tubo están en estado líquido, mientras que las de pastilla están estado sólido). Sin embargo, ambas tienen sus puntos positivos:

  • Las acuarelas de tubo se venden por separado, pero tienes la oportunidad de escoger los colores que quieras. Además, suele haber muchísima más variedad y, en el caso de querer llevar las pinturas para pintar al aire libre o de viaje, puedes llenar varias pastillas con esa pintura.
  • Las acuarelas de pastilla son perfectas para pintar al aire libre y, si estás empezando, quizás te interese tener desde el principio varios colores a mano.

Si quieres iniciarte en la acuarela, te recomiendo que pruebes varias acuarelas, hasta que encuentres las que más te gusten.

Aquí te paso un listado de varias acuarelas que he probado y que podrían servirte como referencia:

  • Art Creation: Son perfectas para ir empezando. Las que probé eran de tubo, pero también las tienes en formato pastilla.
  • Koi: Las probé hace bastante tiempo. No están nada mal, y las puedes encontrar en formato tubo o en pastilla.
  • Van Gogh: Estas las probé cuando iba a clase. Me gustaron muchísimo. Las podrás encontrar en formato tubo y en pastilla.
  • Rembrandt: Las que más me enamoraron, por el color que dejaba en el papel.
  • Winsor & Newton: Estas son las que llevo usando desde hace cinco años en formato pastilla. Simplemente fantásticas. Me encanta la paleta de colores que tienen, ya que es muy, muy variado. Me regalaron el estuche con varias pastillas y una de las cosas buenas que tiene, es que hay muchísimo espacio para hacer mezclas y tiene un hueco para que dejes un pincel. Están en formato tubo y en pastilla.

Bien. Ya tienes su set de acuarelas. ¿Qué más vas a necesitar?

Unos pinceles para poder pintar.

Los que uso normalmente son varios de distintos grosores de pelo sintético, porque son más fáciles de mantener y son más económicos que los de pelo de marta o similares.

También tienes la posibilidad de adquirir pinceles que ya vienen con cartucho de agua. Son unos pinceles de plástico que tienen un tubo donde puedes añadir agua. Esto es una maravilla si pintas mucho al aire libre o quieres llevarte tus pinturas de viaje, pero no quieres ir con un vasito de agua por ahí. Es realmente práctico.

Ya hablaremos en otro momento de los pinceles, la gran variedad que existen y cómo limpiarlos y cuidarlos para que duren más tiempo.

Por último, y no menos importante: necesitas papel. El papel es muy importante. No vale cualquier tipo de papel, ya que, al ser una técnica con agua (también llamada técnica aguada), se necesita que tenga un mínimo de gramaje y que esté hecho de un tipo de material en particular. En este caso, recomiendo que sea un papel de algodón o, como mucho, mixto, de un gramaje no menos de 300 g/m². Sin embargo, tienes disponibles papeles con más o menos gramaje. Si usas de más gramaje, la acuarela tiende a secarse más despacio, por lo que te puede servir si quieres entretenerte con detalles, trabajar con más calma… o si estás trabajando con acuarelas en verano. Créeme. Es frustrante trabajar con acuarelas en verano, porque se seca todo demasiado rápido. Para ello, usa mejor un papel con más gramaje.

El que uso yo, por ejemplo, es de 200 g/m² mixto marca Canson. ¿Qué pasa con este tipo de papel? Pues que, para usarlos, tienes que tener ciertos conocimientos y habilidad con la humedad de la acuarela, ya que, al ser de tan poco gramaje, si no se tiene cuidado, el papel se arruga con muchísima facilidad.

Para evitar que esto pase, tienes dos opciones:

  • Mojar el papel con agua por las dos caras. Así, evitarás que el papel se arrugue solo por un lado.
  • Fijar el papel con cinta sobre una superficie rígida, como una tabla o en la propia mesa de trabajo. Yo, personalmente, recomiendo sobre una tabla de madera, porque tiendo a girar mucho la hoja y, así, me resulta más cómodo.

En el caso de que hagas esto, recomiendo también quitar el exceso de pegamento de la cinta, para que, cuando despegues el papel, no se desgarrará ni tendremos accidentes. 

Si, al terminar, observas que el papel sigue arrugado, puedes volver a humedecer el reverso del papel y hacer presión con varios libros para aplanarlo. 

La acuarela, al ser un material tan versátil, es una experiencia muy interesante si estás empezando a ilustrar. Bien porque puede ser muy gratificante o muy frustrante, dependiendo del objetivo que tengas en mente.

Aun así, recomiendo dejarse llevar y disfrutar de las acuarelas.

Darkness/Oscuridad

Es un cómic relacionado con la depresión y el trastorno de ansiedad. Puedes compartirlo con quien quieras, siempre y cuando no borres mi firma ni digas por ahí que lo has hecho tú, sino yo. Espero, de verdad que este cómic pueda ayudar a dar el primer paso. It’s a comic about depression and anxiety disorder. You can share it with whoever you want, as long as you don’t delete my signature or say that you did it, but me. I really hope this comic can help you take the first step.

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Arte tradicional: Acrílicos I

Arte tradicional: Acrílicos I ¡Buenas! Hoy vamos a hablar de una técnica que, aunque no la domino bien, creo que es interesante hablar de ella. ACRÍLICOS Los acrílicos (o látex) son pinturas plastificadas que se secan muy rápido. Son solubles al agua, sí, pero, una vez que se secan, son resistentes a la misma. Las primeras pinturas acrílicas datan de la década de 1950 y se desarrollaron paralelamente tanto en Italia como en Estados Unidos. Si buscas unos colores brillantes y no tienes tiempo para esperar mientras se seca la pintura, los acrílicos son lo que estás buscando. Como he comentado, no es una técnica que domino bien, ya que las empecé a utilizar un poco en serio durante mi segundo año de ilustración. Y, desde entonces, creo que habré pintado con ellas unas pocas veces más. No es que me disguste, pero sí creo que necesito más práctica, por lo que tengo varios ejercicios de prueba por ahí, pero pocas piezas terminadas por completo. Puedes encontrar pintura acrílica en dos formatos: en frasco y en tubo. He probado ambas y, sinceramente, prefiero en tubo. Controlo más las cantidades de pintura que gasto para hacer mezclas y son más fáciles de transportar. Sin embargo, encontré un apaño perfecto para las pinturas acrílicas en frasco: compré unos botes pequeños con pitorritos muy finos y los uso como frasquitos. Así, puedo controlar también las cantidades que uso, son más cómodos de transportar y, al ser transparentes, si veo que se me va agotando, cojo el frasco original y relleno el pequeño. Es bastante práctico, la verdad. Al no haber usado tantos acrílicos, solamente he probado dos marcas: Garvi: Estos son los que me proporcionaron la escuela ESDIP. Este set no tiene muchos colores, pero puedes crear los que necesites haciendo las mezclas necesarias. La verdad, no necesitas muchos más tonos que estos para hacer todas las mezclas que quieras. Art Creation: Me hice con estos acrílicos de tubo porque, al tener tan poco tiempo de clase, no quería perderlo haciendo mezclas y luego perder dicha mezcla porque, recordemos, el acrílico se seca muy rápido. En este estuche hay bastantes colores que me simplificaban un poco el trabajo a la hora de realizar mezclas. Como nota importante, he de decir que, cuando hagáis mezclas, no las hagáis en una superficie que tengáis mucho cariño, porque es prácticamente imposible quitar los pegotes una vez que se secan. A mí me recomendaron utilizar platos desechables, pero lo que tengo es una paleta donde solamente hago mezclas de acrílico. Y, como podéis comprobar, está hecha un asco. También podéis usar una paleta de cerámica, de cristal o de porcelana. En mi caso, no me vale, porque soy muy torpe y fijo que la rompería con el segundo uso. Los pinceles que utilizo son iguales que los de acuarela: sintéticos con distintos acabados, pero los que más uso, son los redondos. Ojo, son iguales que los de acuarela, pero no son los mismos. Como explicaré más adelante en otra entrada, tengo los pinceles separados según la técnica que voy a usar. Así, tengo prácticamente la misma colección de pinceles para acuarelas, otra para acrílicos y otra para tintas. ¿Y esto por qué? Bueno, los acrílicos son unas pinturas plásticas que, en cuanto se secan, se quedan muy rígidas. Si no los limpias bien, las cerdas de los pinceles se pueden endurecer. Sí que es cierto que se pueden ablandar de nuevo o con agua caliente o con aguarrás, pero es recomendable usar distintos pinceles para cada técnica. Principalmente porque cada uno necesita un cuidado más minucioso que otros. No pasa nada si utilizas los mismos, pero, de ser así, asegúrate de que los pinceles no están contaminados (ejemplo, tengan un poco de acuarela o tinta entre las cerdas o, como he comentado, haya algo de acrílico que puede provocar que las cerdas se queden pegadas entre sí). Otra recomendación un poco extraña (pero útil) que os puedo dar es que tengáis cuidado con la ropa que llevéis a la hora de pintar con acrílico. Tal y como hacéis cuando pintáis las paredes de una casa, con el acrílico pasa igual: utilizad ropa que, en el caso de que se manche, no va a pasar nada. Esto lo aprendí por las malas. Llevé una camiseta que me gusta mucho… y la manché de acrílico blanco… Y ahora tengo una camiseta burdeos con una manchita blanca que no sale ni queriendo… Con respecto al papel, para las pruebas uso el de acuarela, pero cuando quiero hacer un trabajo entero, utilizo el papel de 300 g/m² de algodón marca Guarro. Si me lo permitís, os diré que Guarro es una gran marca de papel. Todos mis cuadernos de bocetos son Guarro desde hace más de 10 años. Es muy buena marca. En serio. Os la recomiendo muy fuerte. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Cerrando 2025

Cerrando 2025 Hace mucho que no escribo, ¿eh? Y no es porque no tenga nada que contar. Al contrario: este año ha sido tan movidito que apenas he descansado y parado un poco en todo este tiempo. Así que he decidido aprovechar un ratito para hablar un poco de cómo ha ido este año. Y no os voy a engañar: ha ido muy bien. Demasiado bien, diría yo. El año empezó atando cabos sueltos con personas que me han traído muchas desgracias en la vida y, por fin, pude pasar página (dentro de lo que cabe, porque, ya sabes, estas cosas tardan mucho en curar, sobre todo cuando has estado 37 años de tu vida con el mismo cuento una y otra vez, incluso cuando decidiste alejarte de todo eso), ha nacido mi sobri (que ya estoy empezando a malcriarle comprándole cositas y no me arrepiento) y estoy muy contenta porque está sanote y grandote (y le he cogido en brazos y fue súper bonito); Amy sigue muy bien (de hecho, acabamos de volver del veterinario y nos han dicho que está súper bien, así que toquemos madera para que siga así); y, con respecto al curro: todo va como la seda. Muchísimo mejor de lo que pensaba. He mejorado mi técnica de dibujo, he publicado un montón de libros nuevos, he formado parte de equipos de estudios de juegos de mesa creando desde prototipos hasta el arte final y concept art de tarjetas, tableros y cajas. He conocido gente muy interesante, nuevos compis de curro y no puedo estar más que agradecida por estas oportunidades que me están ofreciendo. También hay otra noticia muy importante para mí: y es que voy a empezar a publicar La corona de Araelle en breves. Para quien necesite contexto, La corona de Araelle es una historia que llevo escribiendo desde 2011. He estado soñando con ella todos estos años, he escrito un montón de cuadernos, tengo .docs llenos de información y, haciendo una recopilación, podría decir que tengo unas 1000 páginas de texto (entre los relatos, las fichas de personajes, las descripciones de los sitios y otras notas…). Sí que es verdad que estoy releyéndolo todo y modificando algunas cosas, porque Araelle ha crecido a la vez que yo. Y recuerdo que esta historia iba a ser mucho más violenta y ahora es más sana. Tiene sus luces y sombras, pero es algo que me representa mucho más que antes. Pues bien. Allá por 2019, con eso de que empecé a estudiar ilustración, decidí hacer un capítulo piloto y algunas páginas del primer capítulo para ver qué tal funcionaría como cómic (en principio iba a ser una novela, pero creía que sería mejor y más interesante que fuera más visual). Y así hice. Por aquel entonces estaba con un profesor que decía que dibujaba cómics, así que pensé que sería una idea genial explicarle un poco lo de Araelle y las páginas que hice. Me quitó la ilusión de un plumazo soltándome que abandonara la idea y que mejor me dedicara a otra cosa (esta misma persona estuvo también ninguneándome durante todo el curso hasta el punto que, cuando nos dijo las notas, soltó que había gente como yo que no se merecía la nota que tenía, pero que se la tenía que poner porque habían trabajado más horas que el resto, así que, bueno…). Afortunadamente, no me quitó las ganas de dibujar… pero sí de seguir con lo de Araelle porque me dejó bien claro que era tan malo que no merecía la pena continuar… Y hablándolo con gente y tal… y viendo que este verano era tranquilo, a mediados de agosto decidí darle otra vuelta a lo de Araelle y volver a empezar desde cero. Nuevas páginas, (casi) nueva historia y personajes modificados (ahora son más variados, con personalidades diferentes y cada uno tiene su propia trama). Tengo todos los personajes diseñados, el guion del nuevo cómic está escrito hasta el capítulo 17 o así y dibujados… llevo el capítulo 0 y casi la mitad del 3. Llevo un total de 49 páginas. Ya tiene fecha de publicación marcada en el calendario: el 7 de enero y, en principio, subiré dos páginas a la semana (aunque es probable que, en algún momento, tenga que bajar el ritmo por cuestiones de trabajo, pero, de momento, podemos ir a dos por semana). Me hace tremenda ilusión, como os digo, así que espero que os guste tanto como a mí creando esta historia que me ha acompañado todos estos años. Volviendo al tema del trabajo: Este año ha sido muy interesante. Hace una semana o así hice un análisis de los resultados de la oleada de septiembre de portfolios y ha ido mucho mejor de lo que pensaba. He conseguido nuevos clientes, tengo varios contactos que me recuerdan de otros años (incluso, como he comentado, me han dado consejos para mejorar mi ilustración para poder colaborar con ellos directamente, cosa que me gustó una barbaridad) y nuevos contactos que ya me tienen fichada para el futuro. Sigue entrándome trabajo y eso que llevo siendo autónoma casi 4 años y no ha habido más que subida. Estoy súper contenta y orgullosa de mí misma por haber sido tan constante y haberme esforzado tanto durante tanto tiempo (porque todo esto ya lo estaba planeando varios años antes de dar el paso: fui a incubadoras de empresas que me asesoraron con el tema de autónomos; tuve varios profesores que me dieron consejos para saber cómo empezar a buscar trabajos y, sumado a que ya tenía experiencia en montar CVs, entrevistas y tal…). También he llevado un informe de las respuestas que he ido recibiendo y es que han sido tan bonitas y positivas que me he escrito las mejores en un .txt para que, cuando me dé el síndrome del impostor, pueda leerlos y decir: Mira lo que te dije gente profesional que se dedica a lo tuyo. Míralo. No son randoms cualquieras. Son CEOs, son

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Psicología del color, parte 1

Psicología del color, parte 1 Hoy vamos a hablar de LA PSICOLOGÍA DEL COLOR Se dice, se comenta y se rumorea que hay colores que pueden influenciar tus emociones y estado mental. Por eso, a la hora de diseñar, muchas veces se tienen en cuenta los colores que se emplean, ya que mandan mensajes al espectador. Esto es lo que comúnmente se llama “look and feel”, y son herramientas de marketing y branding muy influyentes, ya que somos criaturas que nos dejamos llevar por el color. ¿Por qué ocurre esto? Bueno, digamos que es algo propio de los seres vivos. Hay reptiles, por ejemplo, que utilizan sus colores para ahuyentar a sus depredadores. Tienen unos pigmentos de color rojizo, amarillo y verde, que son vistas como una señal de peligro y tóxico. Como ya se ha comentado anteriormente, podemos clasificar los colores en dos bloques: los cálidos (rojo, amarillo naranja) suscitan reacciones, tanto positivas (como calidez, energía, alegría) como negativas (enfado, peligro); mientras que los colores fríos (como el azul, el verde o el violeta) también generan reacciones positivas (tranquilidad, paz, felicidad), como negativas (tristeza, envidia). Este tipo de significados se tienen muy en cuenta no sólo a la hora de diseñar personajes, sino también a la hora de crear logotipos, decorar un local, etc. Y es que, por ejemplo, en un sitio de comida rápida va a predominar los colores amarillos o los rojos (que se asocian a la alegría y a la energía), mientras que los centros de salud, por ejemplo, tienen un tono grisáceo o incluso azul, ya que generan una energía más tranquilizadora. A continuación, vamos a hablar del significado general de los colores más utilizados. Voy a intentar generalizarlo bastante, ya que, depende de la región, pueden variar. Blanco Se asocia el blanco a la perfección, a lo puro, al nuevo comienzo, a la salud, la paz y la fe. Es un color que se suele encontrar con frecuencia en organizaciones caritativas o religiosas, productos médicos, lácteos o alimentos bajo en grasa. Por otro lado, el blanco también puede tener connotaciones negativas. Puede representar frialdad, la antipatía e incluso la nada (ya que representa la ausencia de la materia). En algunas culturas africanas es el color de la muerte, ya que recuerda la palidez de la muerte y reafirma la pureza del alma. En China se asocia el blanco a la muerte y la mala suerte y en la India, la vida contemplativa y apartada de la sociedad. Amarillo El amarillo representa la luz y el oro. Suele relacionarse con la felicidad, la riqueza, el poder, la abundancia, la fuerza, el optimismo y la acción. Por otro lado, también representa el miedo, la fragilidad, lo inestable y la traición. Si se abusa de este color, puede llegar a irritar al espectador. No obstante, los investigadores lo consideran uno de los colores más ambiguos, pues también representa la envidia, la ira y la traición. La excesiva presencia de amarillo intenso puede llegar a irritar a una persona, ya que normalmente estamos acostumbrados a verlo en superficies relativamente pequeñas.Anteriormente, el amarillo se asociaba con el fuego y el sol y a la riqueza. Sin embargo, durante siglos, en Europa occidental, se utilizaba para marcar las vidas que se habían desviado del cristianismo o quienes no profesaban el cristianismo. O incluso a la enfermedad, ya que es el color de la bilis. Rojo El rojo representa tanto aspectos positivos como negativos, pero básicamente, se asocia a la estimulación, la pasión, la fuerza, la revolución, la virilidad y el peligro. Probablemente, esto tenga mucho que ver con que el rojo es el color de la sangre. También es el color de la pasión del atrevimiento, la importancia, el calor y la energía. Y se ha observado que es un color que, además se ser el color del éxito, puede provocar un comportamiento más extrovertido. Es por eso que se utiliza para los botones con “Call-To-Actions” (llamada a la acción, es decir, para comprar o hacer clic sobre él), en publicidad de juegos, bebidas energéticas y en establecimientos de comida rápida. Por otro lado, el rojo es el color de la sangre, que se puede relacionar con el peligro, la agresión, el desafío y la violencia. Mirando en otros países, vemos que en China es el color de la buena suerte y la larga vida, y se utiliza muchísimo en las celebraciones para atraer esas buenas vibraciones. En la India es el color de la fertilidad y es asociado a la diosa Lakshmi (la diosa de la buena suerte). En Rusia también es el color de la positividad y vida, mientras que en Sudáfrica es el color del luto. Por el contrario, en el antiguo Egipto el rojo era, normalmente, asociado al mar y la destrucción y en la Europa de la Edad Media tenía doble significado: por un lado, era el mal y la culpa y, por otro lado, la redención por la sangre de Cristo. Naranja El naranja se asocia al entusiasmo y la acción. También puede relacionarse con la lujuria y la sensualidad, con lo divino y la exaltación. En el mundo del marketing político, se suele decir que el naranja es el color más optimista de todos, por lo menos en las sociedades occidentales.El naranja representa la energía, la diversión y la calidez y, además, se asocia al entusiasmo y a la acción. Este color tiene una visibilidad muy alta, ya que, en occidente, se considera al naranja como el color más optimista de todos. Por otro lado, al estar tan relacionado con la juventud, en ciertos momentos, podría significar inmadurez, frustración y frivolidad. Azul El azul es el color del cielo y del agua, y representa la tranquilidad, la frescura, la seguridad y la inteligencia. Es un color elegante y proporciona seguridad y, por eso, es uno de los más usados por las compañías. El azul es un color que se considera beneficioso para mente y cuerpo. Disminuye el metabolismo humano, produce un efecto calmante

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Mi experiencia estudiando ilustración Parte 2

Mi experiencia estudiando ilustración Parte 2 ¡Buenas! Os traigo la segunda parte de mi experiencia estudiando ilustración. Esta vez, es algo personal. Pero antes, tengo que meter algo de contexto. A raíz de que no estaba bien visto que estudiara Bellas Artes, decidí formarme en otra profesión que me gustaba: la robótica. Pero luego vi el temario que tenía la robótica y mi cerebro se murió. Así que opté por estudiar informática. Me gustaba mucho (y me gusta) ayudar a la gente y creía que la informática me daría oportunidades para poder independizarme. Y sí, así fue. Fue duro, porque justo, justo terminé los estudios en plena crisis de 2009, por lo que mis trabajos eran proyectos que duraban muy poco (unos pocos meses), pero, poco a poco, me fui forjando cierta reputación en la informática y, con mucho esfuerzo, llegué a ser técnica de sistemas. Desgraciadamente, se acumularon muchas experiencias negativas: machismo (desde el atender a usuarios y que me rechazaran porque “querían un informático de verdad” hasta ganar la mitad que mis compañeros varones porque patata), mal trato por parte de usuarios y jefes, y explicar y documentar programas y protocolos y que nadie, absolutamente nadie, supiera valorarlos y usarlos correctamente… Pues, al final, acabé con una depresión enorme. Hasta el punto de tener que medicarme para poder lidiar con el día a día. Pero, tras toda esa oscuridad, se alzaba una pequeña luz. Y vi que era factible el costearme los estudios mientras trabajaba. Así, me aceptaron en ESDIP para estudiar el master de Ilustración… pero la versión light, es decir, sólo iría a clase los sábados. Cierto es que aprendí un montón, conocí gente fantástica y tuve varios profesores que, aunque creo que no me recuerden, los tengo en muy alta estima. Pero creo que podría haber aprendido más si hubiera podido ir entre semana en vez de los sábados. Esto lo noté cuando pude apuntarme al master de Ilustración digital entre semana, que mis compañeros tenían más conocimientos que yo. Aun así, aprendí mucho y confirmaron algo que me animó mucho: todo lo que había ido aprendiendo por mi cuenta no ha sido perder el tiempo. Bien era cierto que tenía que mejorar, pero las bases eran bastante sólidas. Así que me tiré los dos primeros años del master aprendiendo ilustración tradicional. Durante el segundo año, además, me apunté al master de Creación de personajes y color digital, donde aprendí muchísimo, sobre todo de color digital. Ya, por último, cursé el master de ilustración digital, donde tuve que apretar las tuercas para estar a la altura que el resto de mis compañeros que iban a clase entre semana. Ni os podéis hacer una idea de la cantidad de malabares que tuve que hacer para poder entregar los ejercicios a tiempo más los extras que me imponía para mejorar. Como punto a destacar, decir que, como proyecto de fin de master, presenté tres libritos relacionados con Dungeons and Dragons: los libros de master y jugador de una campaña llamada “Bajo el cerro de los buitres” y el libro de arte, con todas las pruebas de color, siluetas, etc. Y, como recuerdo, lo imprimí todo. Gustó tanto que incluso vendí alguna copia y todo. Ojo. Consideré que ya tenía una buena base, así que busqué formación que me pudiera ayudar a enfocar todo lo que sabía hacia alguna de las metas que tenía en mente: editorial, juegos de mesa, videojuegos y cómics. Al final, me decanté por editorial y publicidad. Y, la verdad, fue una muy buena experiencia. Tuve un profesor al que admiro mucho, porque me dio muchísimos ánimos para continuar luchando por mi sueño de ser autónoma. En Editorial, aprendimos varios tipos de ilustración: ilustración didáctica (más infantil), ilustración narrativa, ilustración científica, cubiertas de libros, diseño de personajes, cómics, álbumes ilustrados y juegos de mesa. Como os podéis imaginar, me lo pasé pipa con cada uno de los proyectos que tuvimos que preparar. En Publicidad no me lo pasé tan bien porque fue donde conocí al que es ahora mi archienemigo: la ilustración vectorial. No puedo con la ilustración vectorial. No me gusta la ilustración vectorial. Pero hice proyectos muy interesantes, como diseño de carátulas de CDs, logotipos, mascotas de empresa, packaging, retratos… y he de confesar que, para este tipo de trabajos, lo mejor es utilizar la ilustración vectorial. ¿Y por qué? Pues por varios motivos: Cuando trabajas con vectores, puedes redimensionar la ilustración sin apenas perder calidad. Los diseños que se crean son muy exactos, por lo tanto, a la hora de cortarlos con láser, no suelen dar problemas. Hablaré de la ilustración vectorial en otra ocasión. Terminaré con este bloque de aprendizaje con la siguiente y última entrada. Puedes leer la anterior parte aquí. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Arte tradicional: Tintas I

Arte tradicional: Tintas I ¡Muy buenas! Hoy voy a hablaros de otra de mis técnicas favoritas: LAS TINTAS La tinta es una técnica húmeda que se aplica con un pincel, una plumilla, etc. Se sabe que se lleva usando desde 2697 a.C. en China, pero en otros países y regiones como India, Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma se usaba la tinta para producir textos y dibujos en papiros y pergaminos. Existen varios tipos de tinta: vegetales, minerales, e incluso de animales (la tinta del calamar, también conocida como sepia), pero la más conocida es la tinta china, la cual se obtiene al desleír el pigmento negro en agua y añadiendo alcanfor y goma laca. Sin embargo, la tinta china no solamente es negra. Actualmente se fabrican en diferentes colores que dan tonos muy interesantes e intensos. Hay una técnica especial china de tinta que se llama sumi-e. Esta técnica surgió en China en el siglo VII y fue llevaba a Japón por monjes budistas. La principal característica de esta técnica es que no existen bocetos previos y el artista reproduce, con pinceladas sueltas, cualquier tipo de ilustración. Otra peculiaridad es que, aunque normalmente se usa tinta monocromática (tinta negra), existe la posibilidad de añadir algún tono gris aplicando la aguada (añadir agua). Con el sumi-e se suele ilustrar lo que en arte chino se conoce como Los cuatro nobles o los cuatro caballeros, que son: el ciruelo, la orquídea, el bambú y el crisantemo, representando las cuatro estaciones del año: el ciruelo es el invierno; la orquídea, la primavera; la primavera, el bambú; y el crisantemo, el otoño. Hay dos tipos de tinta muy importantes y que hay que diferenciar claramente: Solubles al agua: Si aplicas agua o usas una técnica húmeda, la tinta se va a correr por toda la zona que esté húmeda. Ten cuidado si, por ejemplo, vas a ilustrar algo con técnica mixta (por ejemplo, tinta y acuarela), porque se puede ir todo al traste, incluso si la tinta está seca. En ese caso, tienes dos opciones: O primero coloreas con la técnica húmeda y luego entintas. O bien, entintas con una tinta impermeable y luego coloreas con la técnica húmeda. Impermeables: Son los que, una vez que se aplican, si usas una técnica húmeda, no se va a expandir por el agua. Van a permanecer ahí. Y luego tienes marcas de tinta para dar y tomar. He aquí algunos de las que suelo usar: Winsor & Newton: Tiene una magnífica gama de tintas impermeables de colores a precio bastante asequible. Art Creation: De esta marca me regalaron un bote de medio litro de tinta negra hace tres años y aún no la he terminado de gastar. Cunde muchísimo y es impermeable. Liquitex: Probé esta tinta para el Inktober de 2021 y, la verdad, quedé muy sorprendida. Se trata de tinta acrílica, lo que permite un color mucho más intenso que la tinta convencional y, al ser acrílica, es impermeable. Tinta Parker: Esta es la que llevo más tiempo usando. Es soluble al agua y, cuando se le aplica agua, la tinta se oxida y crea colores muy interesantes y aleatorios, ya que la tinta se oxida. Aparte de la tinta, necesitas una herramienta para aplicar esta tinta. Antes de hablar de dichas herramientas, debo explicar los tipos de trazo que se pueden hacer con ellos: Trazo duro: Es un trazo uniforme, que no varía nunca, aunque ejerzas presión. Trazo blando: El trazo varía según la presión sobre el papel. Para jugar con los trazos, existen tres tipos de herramientas: La caña hueca: La probé estando en clase y no me gustó demasiado. Simplemente es una caña de bambú con un corte a bisel. Pinceles: Mis pinceles, al igual que con las acuarelas, son de cerdas sintéticas. Tengo un pack especial que utilizo solo para tintas, y tienen distintos grosores y formas. Plumas: Es la herramienta que más uso con la tinta. Actualmente utilizo un palillero (base donde se sujetan las plumillas) Tachikawa T-40 con plumillas de distintos modelos: Maru Hard 280 (para trazos finos y muy precisos), School 240 (con un trazo duro y medio) y G Model 240 (trazo grueso y bastante blando). También hay plumas que vienen con su propio cartucho de tinta, perfecto para cuando no estás en casa o dibujas al aire libre. Luego también tienes rotuladores calibrados o rotring (así se han llamado en mi casa a este tipo de rotuladores) que son de tinta impermeable y se pueden usar también para entintar. Al igual que con las plumas y los pinceles, existen distintos grosores y distintos tipos de trazo. Las marcas que más he usado son las siguientes: Staedtler: Me llevan acompañando desde secundaria, cuando hacía dibujo técnico. Todos tienen un trazo duro y los grosores varían según el calibrado que escojas. Neopiko: Son parecidos a los Staedtler. Tienen un trazo duro y los grosores varían según el calibrado que escojas. Sakura: Rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando. Uni PIN: Rotuladores calibrados de trazo duro, pero con distintos grosores. Tombow: Rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando. Edding: Rotuladores de trazo duro. A pesar de tener distintos grosores, estos suelen ser más anchos que los rotuladores normales. Los utilizo para cubrir zonas de negro de manera rápida y eficaz (si no tengo tinta y pinceles a mano). Pentel: Rotuladores que probé mientras estudiaba ilustración y que me chiflaron. Son rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando. Kuretake: Estos los descubrí gracias a marido, que me regaló uno y me gustó bastante. Tiene varias puntas y grosores. Con respecto al papel, se recomienda uno cuyo gramaje no sea inferior a los 150-180 g/m² y se recomienda que esté libre de ácido. ¿Y eso?

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