Arte tradicional: Pinceles y cómo cuidarlos

Arte tradicional: Pinceles y cómo cuidarlos

Hoy vamos a hablar de

PINCELES

Los pinceles son herramientas que utilizaremos para aplicar pintura sobre un lienzo.

Consta de tres partes fundamentales:

  • Mango: Es por donde vamos a agarrar el pincel. Además, contiene información útil sobre ese pincel en particular: modelo, número de tipo de pincel, número de punta, etc.
  • Férula: Es un soporte de metal o plástico que une el mango con la punta
  • Pelo: Es el material que se va a sumergir en pintura o agua para poder aplicarlo sobre el lienzo.

Existen varios tipos de pelos:

  • Pelo sintético Toray: Estos pinceles sintéticos son usados para trabajar con acuarelas, ya que sus cerdas son muy blandas. Al ser tan versátil, incluso es posible realizar una ilustración entera con muy pocos pinceles.
  • Pelo sintético teijin: Estos pinceles sintéticos se suelen utilizar para trabajar con acrílicos y óleo. Son muy utilizados por su gran elasticidad y son resistentes. Los puedes encontrar con el mango largo, muy útil para poder pintar sin tener que apoyarte sobre el lienzo.
  • Cerda natural: Son los más comunes porque se utilizan no sólo para el óleo, sino para otras técnicas aguadas.
  • Pelo de oreja de buey: Se dice que este tipo de material se utilizaba en el paleolítico para pintar. Es un pelo bastante blando y útil para acuarela y óleo no muy denso.
  • Pelo de turón: Muy queridos por los artistas que trabajan con óleo y acrílico. Son muy duraderos gracias a sus cercas elásticas y de alta resistencia.
  • Pelo de pony: Son muy apreciados por los acuarelistas, aunque no son muy comunes. También se pueden utilizar para decorar cerámica y porcelana.
  • Pelo de marta: Son muy suaves y elásticos, valorados en prácticamente todas las técnicas aguadas.

Con respecto a la punta del pincel, hay que aclarar que hay distintos tipos y cada uno se utiliza para dar un efecto diferente:

  • Pincel plano: Son pinceles cuadrados y, como su nombre indica, planos. Es muy útil para hacer pinceladas controladas y cortas. Según el corte de la punta, podemos encontrar cuadrado, angulares…
  • Pincel redondo: Sirve para hacer distinto tipo de líneas y jugar con el grosor de las mismas. Hay muchas variantes, como los avellanados, puntiagudos, delineadores, etc.
  • Pincel lengua de gato: Para difuminar colores.
  • Pinceles para realizar texturas: Aquí podemos meter, por ejemplo, los pinceles de tenedor y abanico. Este tipo de pinceles son los que se utilizan para pintar follaje, pastos y texturas en general.

Para reconocer un buen pincel, es recomendable sumergirlo en agua. Los pinceles de mala calidad tienen una forma perfecta porque están las cerdas pegadas entre sí por goma y, una vez están mojadas, el pincel queda “despeinado”.

De todas maneras, si no cuidas bien tus pinceles, al final acabarán despeinados e inservibles. Para alargar la vida de estas fantásticas herramientas, te recomiendo que eches un vistazo a estas técnicas para limpiarlos y otros consejos útiles:

  • Utiliza cada pincel para un tipo de pintura diferente.
  • Trata que tus pinceles estén húmedos mientras estás trabajando.
  • Jamás apoyes los pinceles con la punta en el fondo del bote de agua o disolvente. Es mejor que los pongas en horizontal o con un soporte especial que puedes encontrar en tiendas especializadas.
  • Limpia siempre tus pinceles una vez que termines el trabajo.
  • Una vez que estén secos los pinceles, trata que las cerdas nunca estén aplastadas, ni tan siquiera cuando vayas a guardar tus pinceles. Es mejor que los coloques en un bote con las cerdas boca arriba.

Con respecto a la limpieza, debes seguir estos pasos:

  • Coloca jabón en la palma de tu mano y frota el pincel en círculos con agua caliente. Si dispones de una pastilla de jabón puedes frotar directamente sobre ella.
  • Haz toda la espuma posible y luego retírala con más agua caliente.
  • Para retirar todo el jabón aprieta con los dedos desde la raíz de las cerdas hasta la punta.
  • Con un trapo seca los pinceles y si tienes oportunidad guárdalos dentro de sus fundas o protectores.

En el caso de que estés pintando con óleo o con pinturas más densas, deberás hacer lo siguiente:

  • Primero, retira toda la pintura que puedas con un papel de periódico, un trapo o papel de cocina. En sentido de la raíz hacía las puntas de las cerdas.
  • Después, sumérgelo en aguarrás o disolvente. Así eliminarás toda la pintura.
  • Lávalo con agua caliente y jabón antigrasa (estilo lavavajillas). Esto sirve para disolver el aceite del pincel.
  • Déjalo secar por completo antes de utilizarlo de nuevo.

Son pasos muy sencillos que, si los sigues, te evitarás visitar tu tienda especializada más veces de lo normal para adquirir pinceles.

Arte tradicional: Técnicas mixtas

Arte tradicional: Técnicas mixtas Las técnicas mixtas son el resultado de mezclar dos o más técnicas artísticas en una sola obra. Aunque está permitido prácticamente todo tipo de mezclas, hay algunas que quedan más resultonas que otras o son más comunes porque, visualmente, quedan perfectas. Algunas muy comunes son: Acuarela + lápiz de color: Realizas las primeras manchas con acuarelas y perfilas los detalles y los contornos con lápiz de color. Incluso es permitid utilizar lápices acuarelables. Acuarela + tinta: Tras aplicar las manchas con acuarela, utilizar un pincel, una plumilla o un rotulador calibrado y perfilas las zonas de sombra y algunas líneas. Acrílico + pastel: Tras pintar con acrílico, utiliza los pasteles para crear texturas. Es recomendable que, una vez que termines, apliques un fijador o laca para el pelo a una distancia de 30 cm. Acrílico + óleo: Primero trabajas la obra con acrílico y, después, rematas con óleo. Recuerda que, al finalizar, debes barnizar tu cuadro para fijar la pintura. Grafito o carboncillo + tinta: Al igual que con la acuarela, trabajas en la ilustración con el grafito o con carboncillo y perfilas algunos detalles con tinta. Fotocollage: Es la técnica más conocida. Se utilizan imágenes impresas recortadas y pegadas sobre un lienzo. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Tutorial: Introducción al color

Introducción al color Hoy me gustaría hablaros sobre EL COLOR Para entender el color debemos observar detenidamente el llamado círculo cromático. Dentro de este círculo dividimos los colores: Fríos: Son los colores que abarcan desde el violeta hasta el verde. Cálidos: Son los colores que abarcan desde el magenta hasta el verde. Hay tres tonos primarios: magenta, azul y amarillo, aunque pueden variar según el modelo del color (RYB, CMYK, RGB). Mezclando estos tres colores, surgen el resto de ellos. A la mezcla de dos primarios se le llama color secundario (violeta, naranja, verde). Y a la mezcla de un primario con un secundario, terciario. RYB: Coloración tradicional. Los primarios son rojo, amarillo y azul; y los secundarios, naranja, verde y morado. CMYK: Modelo sustractivo. Es la gama de colores que se utiliza en imprenta. La mezcla de todos estos colores sobre el papel crea el negro. Primarios: amarillo, cyan y magenta. Secundarios: rojo, verde y azul. RGB: Modelo adictivo. Es el formato digital. Partimos de la oscuridad y acabamos con blanco. Primarios: rojo, verde y azul. Secundarios: amarillo, cian y magenta. A la hora de colorear, es importantísimo saber qué queremos transmitir, ya que cada color representa un estado de ánimo o una actitud. Esto podría variar según el país, pero hay algunos conceptos que se han generalizado, como que el rojo es señal de peligro o enfado; y el verde representa el miedo, la aceptación o la naturaleza. Pero esto lo trataremos más adelante.  El color se compone de tres partes importantes: el tono, que es su posición en el círculo cromático; la saturación, que define la intensidad del tono; y la luminosidad, que aclara u oscurece el color. Básicamente, modificando la saturación y la luminosidad se puede dar luz y sombra sobre cualquier objeto. Si usamos este tipo de mezcla en toda una ilustración estamos usando una gama monocromática, es decir, sólo estamos usando un tono con todas sus variantes. En tradicional, esto se consigue mezclando blanco o negro con el tono. Si queremos llamar la atención sobre un punto, lo ideal sería usar un complementario, es decir, un color opuesto en el círculo cromático al que estamos escogiendo. Por ejemplo, si estamos trabajando con azules, podríamos utilizar, como color complementario, el naranja o un amarillo. Si queremos que haya cierta armonía, lo mejor es que trabajemos con colores análogos, es decir, los que están más cerca del tono que hemos escogido. Por ejemplo, si estamos trabajando con azules, podemos utilizar los azules más verdosos para las zonas claras y los azules más violáceos para zonas más oscuras. Hay muchas otras opciones para escoger colores: triada (colores situados a 120º en el círculo cromático), tétrada (colores que forman un cuadrado entre sí); adyacentes (se cogen los colores adyacentes del complementario del color que hemos escogido, etc.               Nota muy importante: Cuidado con los negros y blancos puros. No se recomienda usar el negro puro para sombrear ni el blanco puro para iluminar (a no ser que lo representado sea algo muy viscoso o de metal y proyecta mucha, mucha luz), ya que, en el caso de usarse, sería muy complicado que queden tonos armoniosos. Lo mismo pasa cuando se trabajan con colores saturados. Hay que tener cuidado con estas elecciones. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Tres años como ilustradora profesional

Tres años como ilustradora profesional: lo que he aprendido (y lo que nadie comenta) Hoy hace exactamente 3 años me di de alta como autónoma. Tres años en los que, literalmente, no he parado de trabajar ilustrando todo proyecto que caía en mis manos: ilustración infantil, juvenil o YA (young adult o público juvenil); juegos de mesa; concepts para videojuegos; packaging; logotipos; elementos de Twitch… Llegar hasta aquí no ha sido fácil. Nada fácil. Cuando era pequeñita y me preguntaban qué quería ser de mayor, sólo pensaba en trabajos en los que podía crear algo de la nada con mis manos: carpintería (lo único cercano a la carpintería han sido la fabricación casera con contrachapado de armas de cosplays y los montajes de muebles de Ikea… bueno, y alguna balda casera) o soplar vidrio (que descarté casi al momento por mi asma crónica. Pensé: “si inflando globos me ahogo… imagínate soplando vidrio). También me planteé dedicarme a la robótica, ya que los animatrónicos y el tema de robots y, en general, cualquier cosa que se pueda controlar por remoto me parece una absoluta maravilla… el problema estaba en que, en esa época, sólo podía acceder a la robótica con una carrera… y yo no era precisamente muy ágil con los números (bueno, ni lo soy)… Y, por último, tenía mi piedra angular, mi razón de ser: la escritura y la ilustración. Pero ah. Podía dibujar muy bonito cuando era pequeña, pero, parecía, que no lo suficientemente bien como para poder dedicarme a ello profesionalmente. “El arte no es una profesión que me iba a dar de comer”. Y creedme cuando os digo que esa no sería la última vez que lo iba a oír en mis 37 años de existencia. Al final, me incliné por la informática. Por un error estúpido mío (por las prisas porque no me dieron las notas de selectividad hasta más tarde porque solicité una doble revisión; por vergüenza porque no iba a cursar una carrera y era la deshonra de la familia; y por tener una presión encima desde los 16 con que tenía que conseguir un trabajo para mantener a mi familia), en vez de acabar en programación, acabé en sistemas y, bueno… 10 años trabajando como informática (no voy a entrar en detalles porque paso, pero vamos, he picado tecla, creado campus virtuales, FAQ para empleados, he creado y mantenido webs de todo tipo, dado soporte como CAU y como Sistemas… y Redes, y también me he dedicado a Implantación… en fin, cosas). Pero la ilustración siempre ha estado ahí presente. Siempre que podía dibujaba con un lápiz y un papel: en el metro, en el bus, mientras comía… No podía sacarme esa espinita. Hasta que, al final, pude formarme para dedicarme a la ilustración. Pero bueno, no me voy a meter otra vez aquí porque esto ya lo hablé en otros tres posts: https://isilmoonkiller.com/mi-experiencia-estudiando-ilustracion/ https://isilmoonkiller.com/experiencia2/ https://isilmoonkiller.com/recomendaciones-2/ Aquí hemos venido a hablar de qué he aprendido en estos tres años. Debo recalcar que esta es mi experiencia personal y no significa que, si tienes otra experiencia diferente a la mía, no sea válida ni nada por el estilo. Como diría Umbral: aquí he venido a hablar de mi libro (oh, la vejez… ya tenía 5 añitos cuando pronunció esa mítica frase…). Y en mi libro hablo de algo tan simple como: esto no ha sido nada fácil. Ni lo está siendo. Lo disfruto un montón, pero, muchas veces, pienso que este mundo es injusto y debes tener cientos de conocimientos para tener una vaga sensación de que no eres tan inútil: debes saber dibujar/diseñar (obvio, por otro lado), debes tener don de gentes (y no es fácil de gestionar cuando tienes miedo escénico, a hablar en público y a la gente en general), debes ser un hacha en redes sociales, tener tiempo para actualizar y mantener tus tiendas online, preparar cursos y tutoriales, tener tu propia cartera de clientes, preparar facturas, mandar presupuestos… Básicamente el trabajo de ser ilustradora consiste en, en el 70%, no dibujar. Antes de meterme en este fregado, estuve más de 5 años preparando el terreno. No sólo con mi formación, sino estudiando estilos de ilustración, creando estudios de mercado, analizando editoriales, compañías y estudios en los que podría ofrecer mis servicios. He estado preparando un montón de planes alternativos por si algo salía mal… Y, hasta ahora, parece que todo me ha funcionado sorprendentemente bien. Mejor de lo que me esperaba, así en general. He dibujado más de 30 libros, más de 20 han sido publicados (el resto están en imprenta), he diseñado más de 50 cajas para juegos de mesa de todo tipo, decenas de tableros de mesa con sus tokens y fichas correspondientes, ni se sabe la cantidad de manuales, unas 21 cartas de TTRPG y maquetado cientos de ellas, he colaborado en R. Talsorian Games con 8 logotipos, he preparado decenas de logos con sus correspondientes manuales corporativos y mascotas, he diseñado una decena de monedas conmemorativas, he participado en varios concept art para videojuegos; me han hecho una entrevista de trabajo y revisión de portfolio los de Blizzard, recibiendo felicitaciones y todo… Y, definitivamente, no ha sido fácil. Sí, siempre hace ilusión ver cómo hay quien confía en ti para su proyecto. Es algo que me alegra el alma. Pero lo que pocos ven es que, muchas veces, me tiro trabajando unas 10-14h al día, incluidos fines de semana, porque, como he dicho antes, no todo el trabajo es dibujar. Pero si te tiras dibujando 10 h al día… ¿cuándo editas esos vídeos de Tiktok o Instagram? ¡No te olvides que X día es X evento en redes sociales, así que deberías participar para tener algo de visibilidad! ¡El antivirus no te deja enviar correos! (casi un mes me tiré con esa incidencia con mi antivirus y mi servidor de hosting…). Y no, no es fácil. Es triste, pero en este mundo, es muy importante hacer malabares, ser conscientes de los tiempos de

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Arte tradicional: Rotuladores I

Arte tradicional: Rotuladores 1 ¡Muy buenas! Hoy vamos a hablar de LOS ROTULADORES También llamados “marcadores”. Con respecto al resto de herramientas que he hablado (y que hablaré) en este blog, los rotuladores son un invento realmente moderno. Lo hicieron los japoneses en la década de 1960. Hay varios tipos de rotuladores, pero los podemos clasificar en varios tipos: Dependiendo de la punta: de fieltro, no porosa, acrílica, de bolita; y de distintos grosores y formas (redondos, bisel, cuadrados, de pincel). Permanentes o solubles al agua (también llamados rotuladores acuarelables). Con diferentes colores (opacos, transparentes, fluorescentes). Todos hemos pintado con ellos alguna vez, sobre todo en primaria. Pero debemos mirar más allá de eso. Con un poco de trabajo y dedicación, podemos deshacernos de esa mala fama que tiene, junto con los lápices de colores, de que los rotuladores son herramientas para niños pequeños. Os voy a hablar un poco de las marcas que he probado: Copic: Para mí, de los mejores rotuladores que he tenido. Tienen una gran gama de colores y los tienes en muchos formatos. Además, venden también cartuchos de tinta que se pueden usar para rellenar el rotulador en cuestión. También se venden por separado, cosa que es de agradecer. Porque no me habrá pasado veces que se me gasta unos cuantos rotuladores y tengo que comprar el estuche entero otra vez solo por esos cinco o seis colores que necesito. Touchnew: Son los rotuladores que más he usado en la vida. Son bastante asequibles y tienen mucha variedad de colores. Vienen en un estuchito tipo saco con asa que es muy práctico para llevar todos los rotuladores juntos. Koi: Los Koi me parecen fantásticos. Tienen una punta muy flexible que permite hacer trazos como si tuvieras un pincel entre las manos. Winsor & Newton: Sólo tuve uno y me gustó bastante. Tienen doble punta: una es fina y la otra es gruesa y biselada. Ecoline Brush Pen: Son rotuladores acuarelables, es decir, funcionan como la acuarela, solo que, al ser rotuladores, tienen un color mucho más intenso. El funcionamiento es el siguiente: pintas con rotulador y luego aplicas agua con un pincel. Creabox: Estos rotuladores acuarelables son muy normalitos. Tienen dos puntas: una fina y otra gruesa. Los recomiendo si quieres probar cómo funcionan los rotuladores acuarelables pero no quieres invertir demasiado dinero en ello. Los rotuladores del Tiger: Mira, en serio. Empezó como una broma y me hice con todos los que tenía la tienda esa. Menuda sorpresa me llevé cuando me cogí un pack y comprobé la tremenda calidad que tenían. Se venden en packs de tres colores: uno claro, uno normal y otro oscuro. Cierto es que hay rotuladores malos y rotuladores muy buenos, y no siempre es necesario invertir mucho para realizar una digna ilustración con rotuladores. Sin ir más lejos, los que uso yo se llaman Touchnew. Me encariñé con estos rotuladores durante mi etapa estudiantil en ESDIP y presenté una de estas ilustraciones con rotuladores. Y recuerdo que el profesor que tenía en ese momento me dijo: ¡Me encanta el color! ¿Son Copic? A lo que me quedé flipando, porque no pensaba que la calidad era tan buena que se podía hacer pasar por una ilustración hecha con Copics. Y, mira, una maravilla, la verdad. Con respecto a los papeles que utilizo para los rotuladores, son los mismos que uso para la tinta: el de 200 g/m² mixto marca Canson y el papel-cartulina de 185 g/m² marca Canson. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Mi experiencia estudiando ilustración: Recomendaciones

Mi experiencia estudiando ilustración: Recomendaciones ¡Muy buenas! Ya sabéis un poco cómo fue mi experiencia estudiando ilustración, desde el principio hasta el final. Y de todo esto he sacado una serie de conclusiones y reflexiones que me gustaría compartir con vosotres. Cuando conoces a alguien que quiere cumplir un sueño, pero, por varios motivos, no puede, se le suelen decir cosas como “El que algo quiere, algo le cuesta”. Y mira, eso es un sí y un no. Es un sí porque, salvo si tienes mucha suerte y un ángel de la guarda ve que tienes talento y te acoge bajo su ala, es muy difícil cumplir los sueños. Sobre todo, cuando tienes responsabilidades de adulto (pagar facturas, el alquiler…) o cuando no tienes tiempo porque tienes una familia o debes acudir al trabajo. Si quieres cumplir cualquier objetivo, vas a tener que sacrificar algo y esforzarte para conseguirlo. Es posible que sea una tarea complicada, pero si te hace feliz, lo suyo es intentarlo. Lo que me lleva directamente al “no”. El no es, simplemente eso, que, a lo mejor, no puedes sacrificar nada, porque no tienes tiempo o ingresos económicos para poder invertir en eso que te hace tan feliz. O existen otros motivos. Hay casos en los que simplemente no se puede. Y no te tienes que sentir miserable o peor por no conseguirlo. O por llegar a medias. O, simplemente, por haber “empezado tarde”. Lo importante es no olvidarte que tienes un sueño que te hace feliz y acudir a él cuando lo necesites. Si te gusta dibujar, dibuja cuando puedas y, si es posible, cuando el cuerpo te lo pida. Si te apetece escribir algo, escribe. Y así con todo. Lo que me lleva a otro punto esencial de esto: si algo te hace feliz, que nadie, absolutamente nadie, te impida refugiarte en ese algo que te hace feliz. Seguramente habrás escuchado a gente a tu alrededor que se ha burlado de ti porque te gusta algo o porque quieres conseguir algo. O buscas apoyo en alguien a que aprecias y no lo recibes. Ese tipo de actitudes pueden provocar que pienses que no merece la pena continuar por ese camino. Pero, permíteme que insista: si te hace feliz, sigue. Una de las cosas de las que me arrepiento de mi pasado es haber dejado atrás prácticamente todo lo que me gustaba o que me hacía sentir realizada por no recibir ni el apoyo ni la ayuda que necesitaba. En el momento en que decides abandonar todo, te sientes fatal, como si te faltara algo en la vida. Es una sensación muy desagradable, que te convierte en una persona incompleta y desdichada. Ante eso, lo único que puedo decir es que ya bastante pesada y dura es la vida como para encima amargarte aún más. Así que te animo a que continúes siendo feliz y espero que consigas lo que te propongas. Puedes leer las anteriores partes aquí y aquí.  Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Psicología del color, parte 2

Psicología del color, parte 2 Tal y como prometí, vamos a continuar con este temario tan interesante que he titulado LA PSICOLOGÍA DEL COLOR Hoy vamos a ver el resto de colores que nos faltan:  Verde El verde representa la juventud, la esperanza, la nueva vida, al frescor y la naturaleza. Es el color de la primavera y de la vegetación. El verde da buena suerte y está lleno de optimismo. Induce, además, a la relajación y al bienestar.   Sin embargo, como en el resto de colores, tiene connotaciones negativas. No olvidemos que el verde es el color del veneno y lo tóxico. Se asocia a la envidia, la cobardía y a la enervación. Morado El morado es el color de la sofisticación y la elegancia. El morado está asociado con la realeza; representa la sabiduría, la imaginación, la locura, la creatividad, el misterio y la magia.   Como rasgos negativos, el morado representa la introversión, la decadencia y la supresión.   Como curiosidad, el morado en el cristianismo está relacionado con el arrepentimiento y el recogimiento. En Oriente está asociado al vicio y al mal. En otros sitios, como Venezuela y Turquía, el morado es el color del luto. Rosa El rosa es el color de la dulzura, de la delicadeza, de la amistad y del amor puro. Se puede asociar con el amor altruista y verdadero: es el color del romanticismo, del encanto, la belleza y de la calma.   Con puntos negativos, está asociado a la debilidad física, la vulnerabilidad y la superficialidad.   Y, culturalmente, está asociado a lo femenino, cosa que, personalmente, espero que eso cambie pronto. Sin embargo, esto no siempre fue así. Hace poco más de 100 años, el rosa era el color de los chicos, y el azul, el de las chicas. Y esto cambió cuando allá en los años 30, los hombres empezaron a vestirse con colores oscuros y las mujeres con colores claros; y ya a partir de los años 50, se consideró que el rosa era el color de la feminidad. Gris El gris, comúnmente, se asocia a la tranquilidad, la experiencia y la objetividad. También es el color de la paz y la elegancia.   Como connotaciones negativas, el gris puede simbolizar la ambigüedad, la tristeza, el aburrimiento, la indecisión y la resignación.   En otras culturas, como el cristianismo, el gris es el color de la resurrección y la esperanza. Negro El negro es un color bastante complejo de analizar, ya que tiene muchas connotaciones tanto positivas como negativas en diferentes culturas, aunque, normalmente, predominan estas últimas.   El negro se asocia a la muerte, a la destrucción y lo malvado. Suele ser un color depresivo, triste, negativo y pesimista. Es el color del misterio y lo desconocido y, en algunas culturas, como en el Antiguo Egipto representa la fertilidad y el crecimiento. Personalmente, creo que la psicología del color es algo bastante más complicado, ya que esta percepción depende si vives en la zona occidental o en la zona oriental. Por lo que, si queremos transmitir algún tipo de reacción, hay que tener en cuenta este detalle. Para los occidentales, por ejemplo, el color asociado a la muerte es el color negro, pero para otras culturas es el blanco. El rojo es, para nosotros, el color de la advertencia, mientras que para los orientales es el color de la buena suerte y de la buena fortuna.   De todas maneras, a la hora de diseñar cualquier elemento, bien sea un logotipo o un personaje, debemos tener en cuenta estos pequeños cambios. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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