Arte tradicional: Tintas I

Arte tradicional: Tintas I

¡Muy buenas!

Hoy voy a hablaros de otra de mis técnicas favoritas:

LAS TINTAS

La tinta es una técnica húmeda que se aplica con un pincel, una plumilla, etc.

Se sabe que se lleva usando desde 2697 a.C. en China, pero en otros países y regiones como India, Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma se usaba la tinta para producir textos y dibujos en papiros y pergaminos.

Existen varios tipos de tinta: vegetales, minerales, e incluso de animales (la tinta del calamar, también conocida como sepia), pero la más conocida es la tinta china, la cual se obtiene al desleír el pigmento negro en agua y añadiendo alcanfor y goma laca. Sin embargo, la tinta china no solamente es negra. Actualmente se fabrican en diferentes colores que dan tonos muy interesantes e intensos.

Hay una técnica especial china de tinta que se llama sumi-e. Esta técnica surgió en China en el siglo VII y fue llevaba a Japón por monjes budistas. La principal característica de esta técnica es que no existen bocetos previos y el artista reproduce, con pinceladas sueltas, cualquier tipo de ilustración. Otra peculiaridad es que, aunque normalmente se usa tinta monocromática (tinta negra), existe la posibilidad de añadir algún tono gris aplicando la aguada (añadir agua).

Con el sumi-e se suele ilustrar lo que en arte chino se conoce como Los cuatro nobles o los cuatro caballeros, que son: el ciruelo, la orquídea, el bambú y el crisantemo, representando las cuatro estaciones del año: el ciruelo es el invierno; la orquídea, la primavera; la primavera, el bambú; y el crisantemo, el otoño.

Hay dos tipos de tinta muy importantes y que hay que diferenciar claramente:

  • Solubles al agua: Si aplicas agua o usas una técnica húmeda, la tinta se va a correr por toda la zona que esté húmeda. Ten cuidado si, por ejemplo, vas a ilustrar algo con técnica mixta (por ejemplo, tinta y acuarela), porque se puede ir todo al traste, incluso si la tinta está seca. En ese caso, tienes dos opciones:
    • O primero coloreas con la técnica húmeda y luego entintas.
    • O bien, entintas con una tinta impermeable y luego coloreas con la técnica húmeda.
  • Impermeables: Son los que, una vez que se aplican, si usas una técnica húmeda, no se va a expandir por el agua. Van a permanecer ahí.

Y luego tienes marcas de tinta para dar y tomar. He aquí algunos de las que suelo usar:

  • Winsor & Newton: Tiene una magnífica gama de tintas impermeables de colores a precio bastante asequible.
  • Art Creation: De esta marca me regalaron un bote de medio litro de tinta negra hace tres años y aún no la he terminado de gastar. Cunde muchísimo y es impermeable.
  • Liquitex: Probé esta tinta para el Inktober de 2021 y, la verdad, quedé muy sorprendida. Se trata de tinta acrílica, lo que permite un color mucho más intenso que la tinta convencional y, al ser acrílica, es impermeable.
  • Tinta Parker: Esta es la que llevo más tiempo usando. Es soluble al agua y, cuando se le aplica agua, la tinta se oxida y crea colores muy interesantes y aleatorios, ya que la tinta se oxida.

Aparte de la tinta, necesitas una herramienta para aplicar esta tinta.

Antes de hablar de dichas herramientas, debo explicar los tipos de trazo que se pueden hacer con ellos:

  • Trazo duro: Es un trazo uniforme, que no varía nunca, aunque ejerzas presión.
  • Trazo blando: El trazo varía según la presión sobre el papel.

Para jugar con los trazos, existen tres tipos de herramientas:

  • La caña hueca: La probé estando en clase y no me gustó demasiado. Simplemente es una caña de bambú con un corte a bisel.
  • Pinceles: Mis pinceles, al igual que con las acuarelas, son de cerdas sintéticas. Tengo un pack especial que utilizo solo para tintas, y tienen distintos grosores y formas.
  • Plumas: Es la herramienta que más uso con la tinta. Actualmente utilizo un palillero (base donde se sujetan las plumillas) Tachikawa T-40 con plumillas de distintos modelos: Maru Hard 280 (para trazos finos y muy precisos), School 240 (con un trazo duro y medio) y G Model 240 (trazo grueso y bastante blando).

También hay plumas que vienen con su propio cartucho de tinta, perfecto para cuando no estás en casa o dibujas al aire libre.

Luego también tienes rotuladores calibrados o rotring (así se han llamado en mi casa a este tipo de rotuladores) que son de tinta impermeable y se pueden usar también para entintar. Al igual que con las plumas y los pinceles, existen distintos grosores y distintos tipos de trazo.

Las marcas que más he usado son las siguientes:

  • Staedtler: Me llevan acompañando desde secundaria, cuando hacía dibujo técnico. Todos tienen un trazo duro y los grosores varían según el calibrado que escojas.
  • Neopiko: Son parecidos a los Staedtler. Tienen un trazo duro y los grosores varían según el calibrado que escojas.
  • Sakura: Rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando.
  • Uni PIN: Rotuladores calibrados de trazo duro, pero con distintos grosores.
  • Tombow: Rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando.
  • Edding: Rotuladores de trazo duro. A pesar de tener distintos grosores, estos suelen ser más anchos que los rotuladores normales. Los utilizo para cubrir zonas de negro de manera rápida y eficaz (si no tengo tinta y pinceles a mano).
  • Pentel: Rotuladores que probé mientras estudiaba ilustración y que me chiflaron. Son rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando.
  • Kuretake: Estos los descubrí gracias a marido, que me regaló uno y me gustó bastante. Tiene varias puntas y grosores.

Con respecto al papel, se recomienda uno cuyo gramaje no sea inferior a los 150-180 g/m² y se recomienda que esté libre de ácido. ¿Y eso? Pues el papel que está libre de ácido permite que las ilustraciones mantengan su calidad durante más tiempo.

El que uso yo, por ejemplo, es de 200 g/m² mixto marca Canson. Sí, el mismo que con la acuarela. También uso papel-cartulina de 185 g/m² marca Canson si sé que no voy a usar otra técnica más que el lápiz y la tinta, y sin aguadas.

Como podéis ver, las tintas son un universo aparte, con una gran variedad de herramientas que podrás probar. Seguro que encuentras alguna que te resulta cómoda.

Darkness/Oscuridad

Es un cómic relacionado con la depresión y el trastorno de ansiedad. Puedes compartirlo con quien quieras, siempre y cuando no borres mi firma ni digas por ahí que lo has hecho tú, sino yo. Espero, de verdad que este cómic pueda ayudar a dar el primer paso. It’s a comic about depression and anxiety disorder. You can share it with whoever you want, as long as you don’t delete my signature or say that you did it, but me. I really hope this comic can help you take the first step.

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Psicología del color, parte 1

Psicología del color, parte 1 Hoy vamos a hablar de LA PSICOLOGÍA DEL COLOR Se dice, se comenta y se rumorea que hay colores que pueden influenciar tus emociones y estado mental. Por eso, a la hora de diseñar, muchas veces se tienen en cuenta los colores que se emplean, ya que mandan mensajes al espectador. Esto es lo que comúnmente se llama “look and feel”, y son herramientas de marketing y branding muy influyentes, ya que somos criaturas que nos dejamos llevar por el color. ¿Por qué ocurre esto? Bueno, digamos que es algo propio de los seres vivos. Hay reptiles, por ejemplo, que utilizan sus colores para ahuyentar a sus depredadores. Tienen unos pigmentos de color rojizo, amarillo y verde, que son vistas como una señal de peligro y tóxico. Como ya se ha comentado anteriormente, podemos clasificar los colores en dos bloques: los cálidos (rojo, amarillo naranja) suscitan reacciones, tanto positivas (como calidez, energía, alegría) como negativas (enfado, peligro); mientras que los colores fríos (como el azul, el verde o el violeta) también generan reacciones positivas (tranquilidad, paz, felicidad), como negativas (tristeza, envidia). Este tipo de significados se tienen muy en cuenta no sólo a la hora de diseñar personajes, sino también a la hora de crear logotipos, decorar un local, etc. Y es que, por ejemplo, en un sitio de comida rápida va a predominar los colores amarillos o los rojos (que se asocian a la alegría y a la energía), mientras que los centros de salud, por ejemplo, tienen un tono grisáceo o incluso azul, ya que generan una energía más tranquilizadora. A continuación, vamos a hablar del significado general de los colores más utilizados. Voy a intentar generalizarlo bastante, ya que, depende de la región, pueden variar. Blanco Se asocia el blanco a la perfección, a lo puro, al nuevo comienzo, a la salud, la paz y la fe. Es un color que se suele encontrar con frecuencia en organizaciones caritativas o religiosas, productos médicos, lácteos o alimentos bajo en grasa. Por otro lado, el blanco también puede tener connotaciones negativas. Puede representar frialdad, la antipatía e incluso la nada (ya que representa la ausencia de la materia). En algunas culturas africanas es el color de la muerte, ya que recuerda la palidez de la muerte y reafirma la pureza del alma. En China se asocia el blanco a la muerte y la mala suerte y en la India, la vida contemplativa y apartada de la sociedad. Amarillo El amarillo representa la luz y el oro. Suele relacionarse con la felicidad, la riqueza, el poder, la abundancia, la fuerza, el optimismo y la acción. Por otro lado, también representa el miedo, la fragilidad, lo inestable y la traición. Si se abusa de este color, puede llegar a irritar al espectador. No obstante, los investigadores lo consideran uno de los colores más ambiguos, pues también representa la envidia, la ira y la traición. La excesiva presencia de amarillo intenso puede llegar a irritar a una persona, ya que normalmente estamos acostumbrados a verlo en superficies relativamente pequeñas.Anteriormente, el amarillo se asociaba con el fuego y el sol y a la riqueza. Sin embargo, durante siglos, en Europa occidental, se utilizaba para marcar las vidas que se habían desviado del cristianismo o quienes no profesaban el cristianismo. O incluso a la enfermedad, ya que es el color de la bilis. Rojo El rojo representa tanto aspectos positivos como negativos, pero básicamente, se asocia a la estimulación, la pasión, la fuerza, la revolución, la virilidad y el peligro. Probablemente, esto tenga mucho que ver con que el rojo es el color de la sangre. También es el color de la pasión del atrevimiento, la importancia, el calor y la energía. Y se ha observado que es un color que, además se ser el color del éxito, puede provocar un comportamiento más extrovertido. Es por eso que se utiliza para los botones con “Call-To-Actions” (llamada a la acción, es decir, para comprar o hacer clic sobre él), en publicidad de juegos, bebidas energéticas y en establecimientos de comida rápida. Por otro lado, el rojo es el color de la sangre, que se puede relacionar con el peligro, la agresión, el desafío y la violencia. Mirando en otros países, vemos que en China es el color de la buena suerte y la larga vida, y se utiliza muchísimo en las celebraciones para atraer esas buenas vibraciones. En la India es el color de la fertilidad y es asociado a la diosa Lakshmi (la diosa de la buena suerte). En Rusia también es el color de la positividad y vida, mientras que en Sudáfrica es el color del luto. Por el contrario, en el antiguo Egipto el rojo era, normalmente, asociado al mar y la destrucción y en la Europa de la Edad Media tenía doble significado: por un lado, era el mal y la culpa y, por otro lado, la redención por la sangre de Cristo. Naranja El naranja se asocia al entusiasmo y la acción. También puede relacionarse con la lujuria y la sensualidad, con lo divino y la exaltación. En el mundo del marketing político, se suele decir que el naranja es el color más optimista de todos, por lo menos en las sociedades occidentales.El naranja representa la energía, la diversión y la calidez y, además, se asocia al entusiasmo y a la acción. Este color tiene una visibilidad muy alta, ya que, en occidente, se considera al naranja como el color más optimista de todos. Por otro lado, al estar tan relacionado con la juventud, en ciertos momentos, podría significar inmadurez, frustración y frivolidad. Azul El azul es el color del cielo y del agua, y representa la tranquilidad, la frescura, la seguridad y la inteligencia. Es un color elegante y proporciona seguridad y, por eso, es uno de los más usados por las compañías. El azul es un color que se considera beneficioso para mente y cuerpo. Disminuye el metabolismo humano, produce un efecto calmante

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Arte tradicional: Acrílicos I

Arte tradicional: Acrílicos I ¡Buenas! Hoy vamos a hablar de una técnica que, aunque no la domino bien, creo que es interesante hablar de ella. ACRÍLICOS Los acrílicos (o látex) son pinturas plastificadas que se secan muy rápido. Son solubles al agua, sí, pero, una vez que se secan, son resistentes a la misma. Las primeras pinturas acrílicas datan de la década de 1950 y se desarrollaron paralelamente tanto en Italia como en Estados Unidos. Si buscas unos colores brillantes y no tienes tiempo para esperar mientras se seca la pintura, los acrílicos son lo que estás buscando. Como he comentado, no es una técnica que domino bien, ya que las empecé a utilizar un poco en serio durante mi segundo año de ilustración. Y, desde entonces, creo que habré pintado con ellas unas pocas veces más. No es que me disguste, pero sí creo que necesito más práctica, por lo que tengo varios ejercicios de prueba por ahí, pero pocas piezas terminadas por completo. Puedes encontrar pintura acrílica en dos formatos: en frasco y en tubo. He probado ambas y, sinceramente, prefiero en tubo. Controlo más las cantidades de pintura que gasto para hacer mezclas y son más fáciles de transportar. Sin embargo, encontré un apaño perfecto para las pinturas acrílicas en frasco: compré unos botes pequeños con pitorritos muy finos y los uso como frasquitos. Así, puedo controlar también las cantidades que uso, son más cómodos de transportar y, al ser transparentes, si veo que se me va agotando, cojo el frasco original y relleno el pequeño. Es bastante práctico, la verdad. Al no haber usado tantos acrílicos, solamente he probado dos marcas: Garvi: Estos son los que me proporcionaron la escuela ESDIP. Este set no tiene muchos colores, pero puedes crear los que necesites haciendo las mezclas necesarias. La verdad, no necesitas muchos más tonos que estos para hacer todas las mezclas que quieras. Art Creation: Me hice con estos acrílicos de tubo porque, al tener tan poco tiempo de clase, no quería perderlo haciendo mezclas y luego perder dicha mezcla porque, recordemos, el acrílico se seca muy rápido. En este estuche hay bastantes colores que me simplificaban un poco el trabajo a la hora de realizar mezclas. Como nota importante, he de decir que, cuando hagáis mezclas, no las hagáis en una superficie que tengáis mucho cariño, porque es prácticamente imposible quitar los pegotes una vez que se secan. A mí me recomendaron utilizar platos desechables, pero lo que tengo es una paleta donde solamente hago mezclas de acrílico. Y, como podéis comprobar, está hecha un asco. También podéis usar una paleta de cerámica, de cristal o de porcelana. En mi caso, no me vale, porque soy muy torpe y fijo que la rompería con el segundo uso. Los pinceles que utilizo son iguales que los de acuarela: sintéticos con distintos acabados, pero los que más uso, son los redondos. Ojo, son iguales que los de acuarela, pero no son los mismos. Como explicaré más adelante en otra entrada, tengo los pinceles separados según la técnica que voy a usar. Así, tengo prácticamente la misma colección de pinceles para acuarelas, otra para acrílicos y otra para tintas. ¿Y esto por qué? Bueno, los acrílicos son unas pinturas plásticas que, en cuanto se secan, se quedan muy rígidas. Si no los limpias bien, las cerdas de los pinceles se pueden endurecer. Sí que es cierto que se pueden ablandar de nuevo o con agua caliente o con aguarrás, pero es recomendable usar distintos pinceles para cada técnica. Principalmente porque cada uno necesita un cuidado más minucioso que otros. No pasa nada si utilizas los mismos, pero, de ser así, asegúrate de que los pinceles no están contaminados (ejemplo, tengan un poco de acuarela o tinta entre las cerdas o, como he comentado, haya algo de acrílico que puede provocar que las cerdas se queden pegadas entre sí). Otra recomendación un poco extraña (pero útil) que os puedo dar es que tengáis cuidado con la ropa que llevéis a la hora de pintar con acrílico. Tal y como hacéis cuando pintáis las paredes de una casa, con el acrílico pasa igual: utilizad ropa que, en el caso de que se manche, no va a pasar nada. Esto lo aprendí por las malas. Llevé una camiseta que me gusta mucho… y la manché de acrílico blanco… Y ahora tengo una camiseta burdeos con una manchita blanca que no sale ni queriendo… Con respecto al papel, para las pruebas uso el de acuarela, pero cuando quiero hacer un trabajo entero, utilizo el papel de 300 g/m² de algodón marca Guarro. Si me lo permitís, os diré que Guarro es una gran marca de papel. Todos mis cuadernos de bocetos son Guarro desde hace más de 10 años. Es muy buena marca. En serio. Os la recomiendo muy fuerte. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Tutorial: Introducción al color

Introducción al color Hoy me gustaría hablaros sobre EL COLOR Para entender el color debemos observar detenidamente el llamado círculo cromático. Dentro de este círculo dividimos los colores: Fríos: Son los colores que abarcan desde el violeta hasta el verde. Cálidos: Son los colores que abarcan desde el magenta hasta el verde. Hay tres tonos primarios: magenta, azul y amarillo, aunque pueden variar según el modelo del color (RYB, CMYK, RGB). Mezclando estos tres colores, surgen el resto de ellos. A la mezcla de dos primarios se le llama color secundario (violeta, naranja, verde). Y a la mezcla de un primario con un secundario, terciario. RYB: Coloración tradicional. Los primarios son rojo, amarillo y azul; y los secundarios, naranja, verde y morado. CMYK: Modelo sustractivo. Es la gama de colores que se utiliza en imprenta. La mezcla de todos estos colores sobre el papel crea el negro. Primarios: amarillo, cyan y magenta. Secundarios: rojo, verde y azul. RGB: Modelo adictivo. Es el formato digital. Partimos de la oscuridad y acabamos con blanco. Primarios: rojo, verde y azul. Secundarios: amarillo, cian y magenta. A la hora de colorear, es importantísimo saber qué queremos transmitir, ya que cada color representa un estado de ánimo o una actitud. Esto podría variar según el país, pero hay algunos conceptos que se han generalizado, como que el rojo es señal de peligro o enfado; y el verde representa el miedo, la aceptación o la naturaleza. Pero esto lo trataremos más adelante.  El color se compone de tres partes importantes: el tono, que es su posición en el círculo cromático; la saturación, que define la intensidad del tono; y la luminosidad, que aclara u oscurece el color. Básicamente, modificando la saturación y la luminosidad se puede dar luz y sombra sobre cualquier objeto. Si usamos este tipo de mezcla en toda una ilustración estamos usando una gama monocromática, es decir, sólo estamos usando un tono con todas sus variantes. En tradicional, esto se consigue mezclando blanco o negro con el tono. Si queremos llamar la atención sobre un punto, lo ideal sería usar un complementario, es decir, un color opuesto en el círculo cromático al que estamos escogiendo. Por ejemplo, si estamos trabajando con azules, podríamos utilizar, como color complementario, el naranja o un amarillo. Si queremos que haya cierta armonía, lo mejor es que trabajemos con colores análogos, es decir, los que están más cerca del tono que hemos escogido. Por ejemplo, si estamos trabajando con azules, podemos utilizar los azules más verdosos para las zonas claras y los azules más violáceos para zonas más oscuras. Hay muchas otras opciones para escoger colores: triada (colores situados a 120º en el círculo cromático), tétrada (colores que forman un cuadrado entre sí); adyacentes (se cogen los colores adyacentes del complementario del color que hemos escogido, etc.               Nota muy importante: Cuidado con los negros y blancos puros. No se recomienda usar el negro puro para sombrear ni el blanco puro para iluminar (a no ser que lo representado sea algo muy viscoso o de metal y proyecta mucha, mucha luz), ya que, en el caso de usarse, sería muy complicado que queden tonos armoniosos. Lo mismo pasa cuando se trabajan con colores saturados. Hay que tener cuidado con estas elecciones. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Tutorial: Introducción a la iluminación

Introducción a la Iluminación ¡Muy buenas! Hace mucho que no me paso por el blog. ¿Qué tal todo? ¡Espero que estés bien! Hoy me gustaría introducirte a  LA ILUMINACIÓN Una ilustración mejora muchísimo si tiene una iluminación correcta. Para ello, debemos observar cómo se comporta la luz cuando se expone a distintos elementos. Porque la luz no refleja igual si se proyecta sobre un capó de un coche o unas cortinas de terciopelo. Tampoco se comportará igual si esta luz es potente y clara o si es oscura. Hay muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de iluminar un objeto, pero la más importante es esta: Si observamos, por ejemplo, esta bola de plástico, vemos que, si ponemos un foco en un lado, se detectan varias partes. Tenemos la máxima luz, el medio tono, una media sombra, la máxima sombra (o terminador) y la luz reflejada. Y te podrás preguntar: pero María, hay algo que no entiendo. Si se supone que en el suelo la sombra tiene que ser más oscura, ¿por qué es más clara que la parte del medio? Bueno, pues esto es por el contraste. Es cierto que debería ser más oscuro, pero hay otra luz que muy pocas veces se tiene en cuenta y que existe y está ahí: la luz reflejada. Esta luz es menos potente que no es directa. Recordemos que la superficie donde el objeto descansa también está hecha de un material, un color, una textura, y no siempre se comportará igual. Cuando la luz impacta contra la superficie, puede pasar dos cosas: o ser reflejada o absorbida por ella. Todo esto depende del color de dicha superficie. Un objeto blanco, por ejemplo, reflejará toda la luz por igual, pero si la luz blanca impacta contra una superficie roja, solamente veremos que las ondas de luz rojas se reflejarán. Esto es llamado “radiancia” y es el responsable de que los colores de objetos adyacentes produzcan un efecto uno sobre otro. Ojo, la radiancia, en la gran mayoría de las ocasiones, es algo muy, muy sutil. Para que sea visible, hay que inyectar una cantidad de luz y a una distancia súper corta. O estar hecho de plutonio. Para poder iluminar de manera correcta, hay que tener en cuenta dos factores muy importantes: El tipo de iluminación: Nos tenemos que plantear qué foco de luz es el que vamos a usar. ¿Es luz ambiental? ¿Está en un sitio cerrado o en el campo? ¿Hay nubes? ¿Se está iluminando con una vela o una linterna? ¿Hay más de un foco de luz? Dirección: La dirección de la luz se podría resumir en dónde está situado el foco de luz. Iluminación frontal: Es la que está justo enfrente. Es decir, el foco está entre nosotros y el objeto. Es poco recomendable porque las sombras prácticamente desaparecen, lo que da una sensación de que la imagen es plana. Iluminación lateral: Es la más utilizada, porque es perfecta para definir la forma y la textura de los objetos. Además, da una sensación de tridimensionalidad y las sombras dan el contraste necesario para definir volúmenes. Iluminación trasera: También llamada retroiluminación es aquella en la que el foco está detrás del objeto. Este tipo de iluminación ocultará algunas partes del objeto, por lo que este tipo de iluminación se utiliza, sobre todo, para crear un ambiente de suspense y misterio. Iluminación desde arriba o cenital: El foco está justo en la parte superior del objeto. Un ejemplo muy claro de este tipo de iluminación es la luz solar al mediodía. Dependiendo de la intensidad, puede crear suspense, ya que cuanto más fuerte sea la luz, más densas serán las sombras. Iluminación desde abajo: Este tipo de iluminación es la menos frecuente, ya que las sombras se invierten y queda raro. Ayuda muchísimo el dibujar una flecha que indique de dónde viene la luz, ya que da una visión concreta y es de gran ayuda si, en un futuro, trabajamos con otros equipos, como, por ejemplo, animadores. Y si enfocamos esto en algo práctico como, por ejemplo, en un rostro, vemos que hay bordes difusos en toda la cara, salvo en varias zonas, donde se proyectará aún más sombras: nariz, pómulo, cuello, barbilla… proyectarán más sombras porque están más cerca de la luz. Pero ya profundizaremos más en un futuro.  ¡Espero que te haya servido de ayuda esta pequeña introducción! Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Mi experiencia estudiando ilustración Parte 2

Mi experiencia estudiando ilustración Parte 2 ¡Buenas! Os traigo la segunda parte de mi experiencia estudiando ilustración. Esta vez, es algo personal. Pero antes, tengo que meter algo de contexto. A raíz de que no estaba bien visto que estudiara Bellas Artes, decidí formarme en otra profesión que me gustaba: la robótica. Pero luego vi el temario que tenía la robótica y mi cerebro se murió. Así que opté por estudiar informática. Me gustaba mucho (y me gusta) ayudar a la gente y creía que la informática me daría oportunidades para poder independizarme. Y sí, así fue. Fue duro, porque justo, justo terminé los estudios en plena crisis de 2009, por lo que mis trabajos eran proyectos que duraban muy poco (unos pocos meses), pero, poco a poco, me fui forjando cierta reputación en la informática y, con mucho esfuerzo, llegué a ser técnica de sistemas. Desgraciadamente, se acumularon muchas experiencias negativas: machismo (desde el atender a usuarios y que me rechazaran porque “querían un informático de verdad” hasta ganar la mitad que mis compañeros varones porque patata), mal trato por parte de usuarios y jefes, y explicar y documentar programas y protocolos y que nadie, absolutamente nadie, supiera valorarlos y usarlos correctamente… Pues, al final, acabé con una depresión enorme. Hasta el punto de tener que medicarme para poder lidiar con el día a día. Pero, tras toda esa oscuridad, se alzaba una pequeña luz. Y vi que era factible el costearme los estudios mientras trabajaba. Así, me aceptaron en ESDIP para estudiar el master de Ilustración… pero la versión light, es decir, sólo iría a clase los sábados. Cierto es que aprendí un montón, conocí gente fantástica y tuve varios profesores que, aunque creo que no me recuerden, los tengo en muy alta estima. Pero creo que podría haber aprendido más si hubiera podido ir entre semana en vez de los sábados. Esto lo noté cuando pude apuntarme al master de Ilustración digital entre semana, que mis compañeros tenían más conocimientos que yo. Aun así, aprendí mucho y confirmaron algo que me animó mucho: todo lo que había ido aprendiendo por mi cuenta no ha sido perder el tiempo. Bien era cierto que tenía que mejorar, pero las bases eran bastante sólidas. Así que me tiré los dos primeros años del master aprendiendo ilustración tradicional. Durante el segundo año, además, me apunté al master de Creación de personajes y color digital, donde aprendí muchísimo, sobre todo de color digital. Ya, por último, cursé el master de ilustración digital, donde tuve que apretar las tuercas para estar a la altura que el resto de mis compañeros que iban a clase entre semana. Ni os podéis hacer una idea de la cantidad de malabares que tuve que hacer para poder entregar los ejercicios a tiempo más los extras que me imponía para mejorar. Como punto a destacar, decir que, como proyecto de fin de master, presenté tres libritos relacionados con Dungeons and Dragons: los libros de master y jugador de una campaña llamada “Bajo el cerro de los buitres” y el libro de arte, con todas las pruebas de color, siluetas, etc. Y, como recuerdo, lo imprimí todo. Gustó tanto que incluso vendí alguna copia y todo. Ojo. Consideré que ya tenía una buena base, así que busqué formación que me pudiera ayudar a enfocar todo lo que sabía hacia alguna de las metas que tenía en mente: editorial, juegos de mesa, videojuegos y cómics. Al final, me decanté por editorial y publicidad. Y, la verdad, fue una muy buena experiencia. Tuve un profesor al que admiro mucho, porque me dio muchísimos ánimos para continuar luchando por mi sueño de ser autónoma. En Editorial, aprendimos varios tipos de ilustración: ilustración didáctica (más infantil), ilustración narrativa, ilustración científica, cubiertas de libros, diseño de personajes, cómics, álbumes ilustrados y juegos de mesa. Como os podéis imaginar, me lo pasé pipa con cada uno de los proyectos que tuvimos que preparar. En Publicidad no me lo pasé tan bien porque fue donde conocí al que es ahora mi archienemigo: la ilustración vectorial. No puedo con la ilustración vectorial. No me gusta la ilustración vectorial. Pero hice proyectos muy interesantes, como diseño de carátulas de CDs, logotipos, mascotas de empresa, packaging, retratos… y he de confesar que, para este tipo de trabajos, lo mejor es utilizar la ilustración vectorial. ¿Y por qué? Pues por varios motivos: Cuando trabajas con vectores, puedes redimensionar la ilustración sin apenas perder calidad. Los diseños que se crean son muy exactos, por lo tanto, a la hora de cortarlos con láser, no suelen dar problemas. Hablaré de la ilustración vectorial en otra ocasión. Terminaré con este bloque de aprendizaje con la siguiente y última entrada. Puedes leer la anterior parte aquí. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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