Tutorial: Introducción a la iluminación

Introducción a la Iluminación

¡Muy buenas!

Hace mucho que no me paso por el blog. ¿Qué tal todo? ¡Espero que estés bien!

Hoy me gustaría introducirte a 

LA ILUMINACIÓN

Una ilustración mejora muchísimo si tiene una iluminación correcta. Para ello, debemos observar cómo se comporta la luz cuando se expone a distintos elementos. Porque la luz no refleja igual si se proyecta sobre un capó de un coche o unas cortinas de terciopelo. Tampoco se comportará igual si esta luz es potente y clara o si es oscura.

Hay muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de iluminar un objeto, pero la más importante es esta:

Si observamos, por ejemplo, esta bola de plástico, vemos que, si ponemos un foco en un lado, se detectan varias partes. Tenemos la máxima luz, el medio tono, una media sombra, la máxima sombra (o terminador) y la luz reflejada.

Y te podrás preguntar: pero María, hay algo que no entiendo. Si se supone que en el suelo la sombra tiene que ser más oscura, ¿por qué es más clara que la parte del medio? Bueno, pues esto es por el contraste. Es cierto que debería ser más oscuro, pero hay otra luz que muy pocas veces se tiene en cuenta y que existe y está ahí: la luz reflejada. Esta luz es menos potente que no es directa. Recordemos que la superficie donde el objeto descansa también está hecha de un material, un color, una textura, y no siempre se comportará igual.

Cuando la luz impacta contra la superficie, puede pasar dos cosas: o ser reflejada o absorbida por ella. Todo esto depende del color de dicha superficie. Un objeto blanco, por ejemplo, reflejará toda la luz por igual, pero si la luz blanca impacta contra una superficie roja, solamente veremos que las ondas de luz rojas se reflejarán. Esto es llamado “radiancia” y es el responsable de que los colores de objetos adyacentes produzcan un efecto uno sobre otro.

Ojo, la radiancia, en la gran mayoría de las ocasiones, es algo muy, muy sutil. Para que sea visible, hay que inyectar una cantidad de luz y a una distancia súper corta. O estar hecho de plutonio.

Para poder iluminar de manera correcta, hay que tener en cuenta dos factores muy importantes:

  • El tipo de iluminación: Nos tenemos que plantear qué foco de luz es el que vamos a usar. ¿Es luz ambiental? ¿Está en un sitio cerrado o en el campo? ¿Hay nubes? ¿Se está iluminando con una vela o una linterna? ¿Hay más de un foco de luz?
  • Dirección: La dirección de la luz se podría resumir en dónde está situado el foco de luz.
    • Iluminación frontal: Es la que está justo enfrente. Es decir, el foco está entre nosotros y el objeto. Es poco recomendable porque las sombras prácticamente desaparecen, lo que da una sensación de que la imagen es plana.
    • Iluminación lateral: Es la más utilizada, porque es perfecta para definir la forma y la textura de los objetos. Además, da una sensación de tridimensionalidad y las sombras dan el contraste necesario para definir volúmenes.
    • Iluminación trasera: También llamada retroiluminación es aquella en la que el foco está detrás del objeto. Este tipo de iluminación ocultará algunas partes del objeto, por lo que este tipo de iluminación se utiliza, sobre todo, para crear un ambiente de suspense y misterio.
    • Iluminación desde arriba o cenital: El foco está justo en la parte superior del objeto. Un ejemplo muy claro de este tipo de iluminación es la luz solar al mediodía. Dependiendo de la intensidad, puede crear suspense, ya que cuanto más fuerte sea la luz, más densas serán las sombras.
    • Iluminación desde abajo: Este tipo de iluminación es la menos frecuente, ya que las sombras se invierten y queda raro.

Ayuda muchísimo el dibujar una flecha que indique de dónde viene la luz, ya que da una visión concreta y es de gran ayuda si, en un futuro, trabajamos con otros equipos, como, por ejemplo, animadores.

Y si enfocamos esto en algo práctico como, por ejemplo, en un rostro, vemos que hay bordes difusos en toda la cara, salvo en varias zonas, donde se proyectará aún más sombras: nariz, pómulo, cuello, barbilla… proyectarán más sombras porque están más cerca de la luz.

Pero ya profundizaremos más en un futuro. 

¡Espero que te haya servido de ayuda esta pequeña introducción!

¿Quién soy?

¿Quién soy? ¡Buenas! Como primera entrada, he pensado que sería genial presentarme. Para quien no me conozca, soy María Trigueros, pero firmo artísticamente con el pseudónimo IsiL MoonKiller. Soy ilustradora profesional de fantasía, concept artist y diseñadora de personajes. Llevo dibujando desde mi más tierna infancia y aún sigo formándome de una manera u otra para seguir mejorando. Actualmente tengo los siguientes títulos: Máster en Ilustración tradicional Máster en Creación de Personajes y color Máster en Ilustración digital Máster en Ilustración editorial Máster en Ilustración publicitaria Master en Arte Digital Máster en Concept Art A fecha de hoy, estoy metida en distintos proyectos, tanto míos, como de índole editorial o de clientes particulares. Después de mucho esfuerzo, conseguí meter la nariz en el mundo editorial, ilustrando, en mi primer año como autónoma, varios libros (encontrarás una lista actualizada en Resume) y, afortunadamente, conseguí ser autónoma y vivir del arte, que era mi sueño desde niña.  Con este blog, me gustaría ir contando no sólo mi aventura de ser autónoma, sino también compartir un poco los conocimientos que tengo de ilustración, de cómics, literatura y, en resumidas cuentas, del arte. Y nada, espero que os guste lo que tengo preparado para el blog y que lo disfrutéis casi tanto como yo de escribirlo.  Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Arte tradicional: Pinceles y cómo cuidarlos

Arte tradicional: Pinceles y cómo cuidarlos Hoy vamos a hablar de PINCELES Los pinceles son herramientas que utilizaremos para aplicar pintura sobre un lienzo. Consta de tres partes fundamentales: Mango: Es por donde vamos a agarrar el pincel. Además, contiene información útil sobre ese pincel en particular: modelo, número de tipo de pincel, número de punta, etc. Férula: Es un soporte de metal o plástico que une el mango con la punta Pelo: Es el material que se va a sumergir en pintura o agua para poder aplicarlo sobre el lienzo. Existen varios tipos de pelos: Pelo sintético Toray: Estos pinceles sintéticos son usados para trabajar con acuarelas, ya que sus cerdas son muy blandas. Al ser tan versátil, incluso es posible realizar una ilustración entera con muy pocos pinceles. Pelo sintético teijin: Estos pinceles sintéticos se suelen utilizar para trabajar con acrílicos y óleo. Son muy utilizados por su gran elasticidad y son resistentes. Los puedes encontrar con el mango largo, muy útil para poder pintar sin tener que apoyarte sobre el lienzo. Cerda natural: Son los más comunes porque se utilizan no sólo para el óleo, sino para otras técnicas aguadas. Pelo de oreja de buey: Se dice que este tipo de material se utilizaba en el paleolítico para pintar. Es un pelo bastante blando y útil para acuarela y óleo no muy denso. Pelo de turón: Muy queridos por los artistas que trabajan con óleo y acrílico. Son muy duraderos gracias a sus cercas elásticas y de alta resistencia. Pelo de pony: Son muy apreciados por los acuarelistas, aunque no son muy comunes. También se pueden utilizar para decorar cerámica y porcelana. Pelo de marta: Son muy suaves y elásticos, valorados en prácticamente todas las técnicas aguadas. Con respecto a la punta del pincel, hay que aclarar que hay distintos tipos y cada uno se utiliza para dar un efecto diferente: Pincel plano: Son pinceles cuadrados y, como su nombre indica, planos. Es muy útil para hacer pinceladas controladas y cortas. Según el corte de la punta, podemos encontrar cuadrado, angulares… Pincel redondo: Sirve para hacer distinto tipo de líneas y jugar con el grosor de las mismas. Hay muchas variantes, como los avellanados, puntiagudos, delineadores, etc. Pincel lengua de gato: Para difuminar colores. Pinceles para realizar texturas: Aquí podemos meter, por ejemplo, los pinceles de tenedor y abanico. Este tipo de pinceles son los que se utilizan para pintar follaje, pastos y texturas en general. Para reconocer un buen pincel, es recomendable sumergirlo en agua. Los pinceles de mala calidad tienen una forma perfecta porque están las cerdas pegadas entre sí por goma y, una vez están mojadas, el pincel queda “despeinado”. De todas maneras, si no cuidas bien tus pinceles, al final acabarán despeinados e inservibles. Para alargar la vida de estas fantásticas herramientas, te recomiendo que eches un vistazo a estas técnicas para limpiarlos y otros consejos útiles: Utiliza cada pincel para un tipo de pintura diferente. Trata que tus pinceles estén húmedos mientras estás trabajando. Jamás apoyes los pinceles con la punta en el fondo del bote de agua o disolvente. Es mejor que los pongas en horizontal o con un soporte especial que puedes encontrar en tiendas especializadas. Limpia siempre tus pinceles una vez que termines el trabajo. Una vez que estén secos los pinceles, trata que las cerdas nunca estén aplastadas, ni tan siquiera cuando vayas a guardar tus pinceles. Es mejor que los coloques en un bote con las cerdas boca arriba. Con respecto a la limpieza, debes seguir estos pasos: Coloca jabón en la palma de tu mano y frota el pincel en círculos con agua caliente. Si dispones de una pastilla de jabón puedes frotar directamente sobre ella. Haz toda la espuma posible y luego retírala con más agua caliente. Para retirar todo el jabón aprieta con los dedos desde la raíz de las cerdas hasta la punta. Con un trapo seca los pinceles y si tienes oportunidad guárdalos dentro de sus fundas o protectores. En el caso de que estés pintando con óleo o con pinturas más densas, deberás hacer lo siguiente: Primero, retira toda la pintura que puedas con un papel de periódico, un trapo o papel de cocina. En sentido de la raíz hacía las puntas de las cerdas. Después, sumérgelo en aguarrás o disolvente. Así eliminarás toda la pintura. Lávalo con agua caliente y jabón antigrasa (estilo lavavajillas). Esto sirve para disolver el aceite del pincel. Déjalo secar por completo antes de utilizarlo de nuevo. Son pasos muy sencillos que, si los sigues, te evitarás visitar tu tienda especializada más veces de lo normal para adquirir pinceles. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Arte tradicional: Técnicas mixtas

Arte tradicional: Técnicas mixtas Las técnicas mixtas son el resultado de mezclar dos o más técnicas artísticas en una sola obra. Aunque está permitido prácticamente todo tipo de mezclas, hay algunas que quedan más resultonas que otras o son más comunes porque, visualmente, quedan perfectas. Algunas muy comunes son: Acuarela + lápiz de color: Realizas las primeras manchas con acuarelas y perfilas los detalles y los contornos con lápiz de color. Incluso es permitid utilizar lápices acuarelables. Acuarela + tinta: Tras aplicar las manchas con acuarela, utilizar un pincel, una plumilla o un rotulador calibrado y perfilas las zonas de sombra y algunas líneas. Acrílico + pastel: Tras pintar con acrílico, utiliza los pasteles para crear texturas. Es recomendable que, una vez que termines, apliques un fijador o laca para el pelo a una distancia de 30 cm. Acrílico + óleo: Primero trabajas la obra con acrílico y, después, rematas con óleo. Recuerda que, al finalizar, debes barnizar tu cuadro para fijar la pintura. Grafito o carboncillo + tinta: Al igual que con la acuarela, trabajas en la ilustración con el grafito o con carboncillo y perfilas algunos detalles con tinta. Fotocollage: Es la técnica más conocida. Se utilizan imágenes impresas recortadas y pegadas sobre un lienzo. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Mi experiencia estudiando ilustración Parte 1

Mi experiencia estudiando ilustración Parte 1 ¡Muy buenas! Hoy me gustaría hablar de mi experiencia estudiando ilustración y explicar la gran pregunta que se formula cuando comento que terminé mis estudios en marzo del año pasado. “IsiL, teniendo la edad que tienes, ¿cómo es que has terminado los estudios en marzo?” Bueno, me alegra que me hagas esa pregunta. Bien es cierto que llevo dibujando toda la vida. Una de las anécdotas que más me contaron de pequeña fue que me colocaba entre los muebles y la pared y pintaba tanto la parte de atrás de los muebles como en las propias paredes. Y recuerdo mudarnos y ver los muebles pintados. Y alguna pared también. Quise aprender dibujo, pero en casa no estaba bien visto la ilustración y Bellas Artes en general porque eso no me iba a dar de comer. Vaya, creo que esto es algo que a muchos de vosotres os es demasiado familiar, ¿verdad? Para que veáis lo triste y patética que fue al principio mi formación, decir que “aprendí ilustración” con una revista llamada ¡Dibus! Dentro, había minitutoriales de anatomía, pero enfocadas al manga. Más tarde, todos esos números se recopilaron y formaron parte de la colección de libros “Aprende a dibujar manga”. No es que fueran muy buenos, pero algo se me quedó. Por lo menos aprendí un poco a emblocar (emblocar es colocar elementos dentro de formas geométricas, como cubos o cilindros) y entendí un poco las proporciones. En el colegio, además, teníamos una asignatura que se llamaba Plástica y era, básicamente, clases de dibujo. Pero no eran clases de dibujo normales. Eran un poco… especiales. Solamente pintábamos con témperas, lápices de Alpino y Plastidecor y poco más. He de admitir que, al principio, no aprendía nada en clase. Hasta que nos enseñaron dibujo técnico. Ah, amigo, ahí la cosa se complicaba. Dibujo técnico es, en pocas palabras, un estilo de dibujo que se utiliza para dibujar planos, esquemas, croquis, etc. Y ahí fue cuando aprendí todo lo que sé de puntos de fuga y perspectivas. Ya hablaremos de eso en un futuro, porque tiene un poco de miga. Entre la revista, los pocos libros que podía sacar de la biblioteca del tipo Aprende a dibujar manga y el dibujo técnico fui aprendiendo cositas. Porque sí, en mi época era muy raro tener Internet en casa. En mi caso, tenía que ir a un cibercafé (que era básicamente un sitio donde podías tomar algo mientras estabas delante de un ordenador con Internet) y conseguir información. Pero en cuanto tuve Internet en casa, me puse con tutoriales que veía por ahí, sobre todo de la plataforma de DeviantArt, y fui puliendo cosas. En esa época, ya conocía al que es ahora mi marido, el cual me apoyó muchísimo cuando le comenté que me encantaría aprender ilustración y fue quien me empezó a regalar libros de arte, materiales como acuarelas, pinceles; y el que, en definitiva, me animó a que siguiera esforzándome para mejorar. Y, ya en 2017, conseguí acceder a una escuela de ilustración. Pero eso es otra historia que dejaré para otro momento. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Mi experiencia estudiando ilustración: Recomendaciones

Mi experiencia estudiando ilustración: Recomendaciones ¡Muy buenas! Ya sabéis un poco cómo fue mi experiencia estudiando ilustración, desde el principio hasta el final. Y de todo esto he sacado una serie de conclusiones y reflexiones que me gustaría compartir con vosotres. Cuando conoces a alguien que quiere cumplir un sueño, pero, por varios motivos, no puede, se le suelen decir cosas como “El que algo quiere, algo le cuesta”. Y mira, eso es un sí y un no. Es un sí porque, salvo si tienes mucha suerte y un ángel de la guarda ve que tienes talento y te acoge bajo su ala, es muy difícil cumplir los sueños. Sobre todo, cuando tienes responsabilidades de adulto (pagar facturas, el alquiler…) o cuando no tienes tiempo porque tienes una familia o debes acudir al trabajo. Si quieres cumplir cualquier objetivo, vas a tener que sacrificar algo y esforzarte para conseguirlo. Es posible que sea una tarea complicada, pero si te hace feliz, lo suyo es intentarlo. Lo que me lleva directamente al “no”. El no es, simplemente eso, que, a lo mejor, no puedes sacrificar nada, porque no tienes tiempo o ingresos económicos para poder invertir en eso que te hace tan feliz. O existen otros motivos. Hay casos en los que simplemente no se puede. Y no te tienes que sentir miserable o peor por no conseguirlo. O por llegar a medias. O, simplemente, por haber “empezado tarde”. Lo importante es no olvidarte que tienes un sueño que te hace feliz y acudir a él cuando lo necesites. Si te gusta dibujar, dibuja cuando puedas y, si es posible, cuando el cuerpo te lo pida. Si te apetece escribir algo, escribe. Y así con todo. Lo que me lleva a otro punto esencial de esto: si algo te hace feliz, que nadie, absolutamente nadie, te impida refugiarte en ese algo que te hace feliz. Seguramente habrás escuchado a gente a tu alrededor que se ha burlado de ti porque te gusta algo o porque quieres conseguir algo. O buscas apoyo en alguien a que aprecias y no lo recibes. Ese tipo de actitudes pueden provocar que pienses que no merece la pena continuar por ese camino. Pero, permíteme que insista: si te hace feliz, sigue. Una de las cosas de las que me arrepiento de mi pasado es haber dejado atrás prácticamente todo lo que me gustaba o que me hacía sentir realizada por no recibir ni el apoyo ni la ayuda que necesitaba. En el momento en que decides abandonar todo, te sientes fatal, como si te faltara algo en la vida. Es una sensación muy desagradable, que te convierte en una persona incompleta y desdichada. Ante eso, lo único que puedo decir es que ya bastante pesada y dura es la vida como para encima amargarte aún más. Así que te animo a que continúes siendo feliz y espero que consigas lo que te propongas. Puedes leer las anteriores partes aquí y aquí.  Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Arte tradicional: Acuarelas I

Arte tradicional: Acuarelas I ¡Muy buenas! Hoy me gustaría hablaros de una de mis técnicas favoritas de arte tradicional: LAS ACUARELAS Me encantan porque, al ser una técnica aguada, puedes hacer auténticas virguerías y queda todo muy bonito. Para quien no lo sepa, la acuarela es una técnica que se realiza sobre papel y se utilizan unos pigmentos que se disuelven en agua. Cuando hablamos de acuarelas, podemos referirnos a dicha técnica, a las herramientas o a una pintura realizada con acuarelas. Se consideran que las primeras acuarelas surgieron un siglo antes de Cristo en China, y están vinculadas con la invención del papel, donde se aplicaban pinturas a base de agua. Fueron los árabes los que trajeron la acuarela en el siglo XII a Europa. Sin embargo, no destacó mucho como técnica, ya que se utilizaba casi principalmente para realizar bocetos previos para las pinturas al óleo, para retratar paisajes y la botánica. Algunos pioneros de la acuarela fueron Alberto Durero y Raffaello Santi. ¿Y qué necesitas para pintar acuarela? Obvio: acuarelas. Puedes adquirir acuarelas de tubo o de pastilla. La verdad, es que no hay mucha diferencia en cuanto a la acuarela de tubo o de pastilla. Lo único que cambia es el formato (las de tubo están en estado líquido, mientras que las de pastilla están estado sólido). Sin embargo, ambas tienen sus puntos positivos: Las acuarelas de tubo se venden por separado, pero tienes la oportunidad de escoger los colores que quieras. Además, suele haber muchísima más variedad y, en el caso de querer llevar las pinturas para pintar al aire libre o de viaje, puedes llenar varias pastillas con esa pintura. Las acuarelas de pastilla son perfectas para pintar al aire libre y, si estás empezando, quizás te interese tener desde el principio varios colores a mano. Si quieres iniciarte en la acuarela, te recomiendo que pruebes varias acuarelas, hasta que encuentres las que más te gusten. Aquí te paso un listado de varias acuarelas que he probado y que podrían servirte como referencia: Art Creation: Son perfectas para ir empezando. Las que probé eran de tubo, pero también las tienes en formato pastilla. Koi: Las probé hace bastante tiempo. No están nada mal, y las puedes encontrar en formato tubo o en pastilla. Van Gogh: Estas las probé cuando iba a clase. Me gustaron muchísimo. Las podrás encontrar en formato tubo y en pastilla. Rembrandt: Las que más me enamoraron, por el color que dejaba en el papel. Winsor & Newton: Estas son las que llevo usando desde hace cinco años en formato pastilla. Simplemente fantásticas. Me encanta la paleta de colores que tienen, ya que es muy, muy variado. Me regalaron el estuche con varias pastillas y una de las cosas buenas que tiene, es que hay muchísimo espacio para hacer mezclas y tiene un hueco para que dejes un pincel. Están en formato tubo y en pastilla. Bien. Ya tienes su set de acuarelas. ¿Qué más vas a necesitar? Unos pinceles para poder pintar. Los que uso normalmente son varios de distintos grosores de pelo sintético, porque son más fáciles de mantener y son más económicos que los de pelo de marta o similares. También tienes la posibilidad de adquirir pinceles que ya vienen con cartucho de agua. Son unos pinceles de plástico que tienen un tubo donde puedes añadir agua. Esto es una maravilla si pintas mucho al aire libre o quieres llevarte tus pinturas de viaje, pero no quieres ir con un vasito de agua por ahí. Es realmente práctico. Ya hablaremos en otro momento de los pinceles, la gran variedad que existen y cómo limpiarlos y cuidarlos para que duren más tiempo. Por último, y no menos importante: necesitas papel. El papel es muy importante. No vale cualquier tipo de papel, ya que, al ser una técnica con agua (también llamada técnica aguada), se necesita que tenga un mínimo de gramaje y que esté hecho de un tipo de material en particular. En este caso, recomiendo que sea un papel de algodón o, como mucho, mixto, de un gramaje no menos de 300 g/m². Sin embargo, tienes disponibles papeles con más o menos gramaje. Si usas de más gramaje, la acuarela tiende a secarse más despacio, por lo que te puede servir si quieres entretenerte con detalles, trabajar con más calma… o si estás trabajando con acuarelas en verano. Créeme. Es frustrante trabajar con acuarelas en verano, porque se seca todo demasiado rápido. Para ello, usa mejor un papel con más gramaje. El que uso yo, por ejemplo, es de 200 g/m² mixto marca Canson. ¿Qué pasa con este tipo de papel? Pues que, para usarlos, tienes que tener ciertos conocimientos y habilidad con la humedad de la acuarela, ya que, al ser de tan poco gramaje, si no se tiene cuidado, el papel se arruga con muchísima facilidad. Para evitar que esto pase, tienes dos opciones: Mojar el papel con agua por las dos caras. Así, evitarás que el papel se arrugue solo por un lado. Fijar el papel con cinta sobre una superficie rígida, como una tabla o en la propia mesa de trabajo. Yo, personalmente, recomiendo sobre una tabla de madera, porque tiendo a girar mucho la hoja y, así, me resulta más cómodo. En el caso de que hagas esto, recomiendo también quitar el exceso de pegamento de la cinta, para que, cuando despegues el papel, no se desgarrará ni tendremos accidentes.  Si, al terminar, observas que el papel sigue arrugado, puedes volver a humedecer el reverso del papel y hacer presión con varios libros para aplanarlo.  La acuarela, al ser un material tan versátil, es una experiencia muy interesante si estás empezando a ilustrar. Bien porque puede ser muy gratificante o muy frustrante, dependiendo del objetivo que tengas en mente. Aun así, recomiendo dejarse llevar y disfrutar de las acuarelas. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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