Mi experiencia estudiando ilustración Parte 1

Mi experiencia estudiando ilustración Parte 1

¡Muy buenas!

Hoy me gustaría hablar de mi experiencia estudiando ilustración y explicar la gran pregunta que se formula cuando comento que terminé mis estudios en marzo del año pasado.

“IsiL, teniendo la edad que tienes, ¿cómo es que has terminado los estudios en marzo?”

Bueno, me alegra que me hagas esa pregunta.

Bien es cierto que llevo dibujando toda la vida. Una de las anécdotas que más me contaron de pequeña fue que me colocaba entre los muebles y la pared y pintaba tanto la parte de atrás de los muebles como en las propias paredes. Y recuerdo mudarnos y ver los muebles pintados. Y alguna pared también.

Quise aprender dibujo, pero en casa no estaba bien visto la ilustración y Bellas Artes en general porque eso no me iba a dar de comer.

Vaya, creo que esto es algo que a muchos de vosotres os es demasiado familiar, ¿verdad?

Para que veáis lo triste y patética que fue al principio mi formación, decir que “aprendí ilustración” con una revista llamada ¡Dibus! Dentro, había minitutoriales de anatomía, pero enfocadas al manga.

Más tarde, todos esos números se recopilaron y formaron parte de la colección de libros “Aprende a dibujar manga”.

No es que fueran muy buenos, pero algo se me quedó. Por lo menos aprendí un poco a emblocar (emblocar es colocar elementos dentro de formas geométricas, como cubos o cilindros) y entendí un poco las proporciones.

En el colegio, además, teníamos una asignatura que se llamaba Plástica y era, básicamente, clases de dibujo. Pero no eran clases de dibujo normales. Eran un poco… especiales. Solamente pintábamos con témperas, lápices de Alpino y Plastidecor y poco más. He de admitir que, al principio, no aprendía nada en clase.

Hasta que nos enseñaron dibujo técnico.

Ah, amigo, ahí la cosa se complicaba.

Dibujo técnico es, en pocas palabras, un estilo de dibujo que se utiliza para dibujar planos, esquemas, croquis, etc.

Y ahí fue cuando aprendí todo lo que sé de puntos de fuga y perspectivas.

Ya hablaremos de eso en un futuro, porque tiene un poco de miga.

Entre la revista, los pocos libros que podía sacar de la biblioteca del tipo Aprende a dibujar manga y el dibujo técnico fui aprendiendo cositas.

Porque sí, en mi época era muy raro tener Internet en casa. En mi caso, tenía que ir a un cibercafé (que era básicamente un sitio donde podías tomar algo mientras estabas delante de un ordenador con Internet) y conseguir información.

Pero en cuanto tuve Internet en casa, me puse con tutoriales que veía por ahí, sobre todo de la plataforma de DeviantArt, y fui puliendo cosas.

En esa época, ya conocía al que es ahora mi marido, el cual me apoyó muchísimo cuando le comenté que me encantaría aprender ilustración y fue quien me empezó a regalar libros de arte, materiales como acuarelas, pinceles; y el que, en definitiva, me animó a que siguiera esforzándome para mejorar.

Y, ya en 2017, conseguí acceder a una escuela de ilustración.

Pero eso es otra historia que dejaré para otro momento.

Tutorial: Introducción al color

Introducción al color Hoy me gustaría hablaros sobre EL COLOR Para entender el color debemos observar detenidamente el llamado círculo cromático. Dentro de este círculo dividimos los colores: Fríos: Son los colores que abarcan desde el violeta hasta el verde. Cálidos: Son los colores que abarcan desde el magenta hasta el verde. Hay tres tonos primarios: magenta, azul y amarillo, aunque pueden variar según el modelo del color (RYB, CMYK, RGB). Mezclando estos tres colores, surgen el resto de ellos. A la mezcla de dos primarios se le llama color secundario (violeta, naranja, verde). Y a la mezcla de un primario con un secundario, terciario. RYB: Coloración tradicional. Los primarios son rojo, amarillo y azul; y los secundarios, naranja, verde y morado. CMYK: Modelo sustractivo. Es la gama de colores que se utiliza en imprenta. La mezcla de todos estos colores sobre el papel crea el negro. Primarios: amarillo, cyan y magenta. Secundarios: rojo, verde y azul. RGB: Modelo adictivo. Es el formato digital. Partimos de la oscuridad y acabamos con blanco. Primarios: rojo, verde y azul. Secundarios: amarillo, cian y magenta. A la hora de colorear, es importantísimo saber qué queremos transmitir, ya que cada color representa un estado de ánimo o una actitud. Esto podría variar según el país, pero hay algunos conceptos que se han generalizado, como que el rojo es señal de peligro o enfado; y el verde representa el miedo, la aceptación o la naturaleza. Pero esto lo trataremos más adelante.  El color se compone de tres partes importantes: el tono, que es su posición en el círculo cromático; la saturación, que define la intensidad del tono; y la luminosidad, que aclara u oscurece el color. Básicamente, modificando la saturación y la luminosidad se puede dar luz y sombra sobre cualquier objeto. Si usamos este tipo de mezcla en toda una ilustración estamos usando una gama monocromática, es decir, sólo estamos usando un tono con todas sus variantes. En tradicional, esto se consigue mezclando blanco o negro con el tono. Si queremos llamar la atención sobre un punto, lo ideal sería usar un complementario, es decir, un color opuesto en el círculo cromático al que estamos escogiendo. Por ejemplo, si estamos trabajando con azules, podríamos utilizar, como color complementario, el naranja o un amarillo. Si queremos que haya cierta armonía, lo mejor es que trabajemos con colores análogos, es decir, los que están más cerca del tono que hemos escogido. Por ejemplo, si estamos trabajando con azules, podemos utilizar los azules más verdosos para las zonas claras y los azules más violáceos para zonas más oscuras. Hay muchas otras opciones para escoger colores: triada (colores situados a 120º en el círculo cromático), tétrada (colores que forman un cuadrado entre sí); adyacentes (se cogen los colores adyacentes del complementario del color que hemos escogido, etc.               Nota muy importante: Cuidado con los negros y blancos puros. No se recomienda usar el negro puro para sombrear ni el blanco puro para iluminar (a no ser que lo representado sea algo muy viscoso o de metal y proyecta mucha, mucha luz), ya que, en el caso de usarse, sería muy complicado que queden tonos armoniosos. Lo mismo pasa cuando se trabajan con colores saturados. Hay que tener cuidado con estas elecciones. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Cerrando 2025

Cerrando 2025 Hace mucho que no escribo, ¿eh? Y no es porque no tenga nada que contar. Al contrario: este año ha sido tan movidito que apenas he descansado y parado un poco en todo este tiempo. Así que he decidido aprovechar un ratito para hablar un poco de cómo ha ido este año. Y no os voy a engañar: ha ido muy bien. Demasiado bien, diría yo. El año empezó atando cabos sueltos con personas que me han traído muchas desgracias en la vida y, por fin, pude pasar página (dentro de lo que cabe, porque, ya sabes, estas cosas tardan mucho en curar, sobre todo cuando has estado 37 años de tu vida con el mismo cuento una y otra vez, incluso cuando decidiste alejarte de todo eso), ha nacido mi sobri (que ya estoy empezando a malcriarle comprándole cositas y no me arrepiento) y estoy muy contenta porque está sanote y grandote (y le he cogido en brazos y fue súper bonito); Amy sigue muy bien (de hecho, acabamos de volver del veterinario y nos han dicho que está súper bien, así que toquemos madera para que siga así); y, con respecto al curro: todo va como la seda. Muchísimo mejor de lo que pensaba. He mejorado mi técnica de dibujo, he publicado un montón de libros nuevos, he formado parte de equipos de estudios de juegos de mesa creando desde prototipos hasta el arte final y concept art de tarjetas, tableros y cajas. He conocido gente muy interesante, nuevos compis de curro y no puedo estar más que agradecida por estas oportunidades que me están ofreciendo. También hay otra noticia muy importante para mí: y es que voy a empezar a publicar La corona de Araelle en breves. Para quien necesite contexto, La corona de Araelle es una historia que llevo escribiendo desde 2011. He estado soñando con ella todos estos años, he escrito un montón de cuadernos, tengo .docs llenos de información y, haciendo una recopilación, podría decir que tengo unas 1000 páginas de texto (entre los relatos, las fichas de personajes, las descripciones de los sitios y otras notas…). Sí que es verdad que estoy releyéndolo todo y modificando algunas cosas, porque Araelle ha crecido a la vez que yo. Y recuerdo que esta historia iba a ser mucho más violenta y ahora es más sana. Tiene sus luces y sombras, pero es algo que me representa mucho más que antes. Pues bien. Allá por 2019, con eso de que empecé a estudiar ilustración, decidí hacer un capítulo piloto y algunas páginas del primer capítulo para ver qué tal funcionaría como cómic (en principio iba a ser una novela, pero creía que sería mejor y más interesante que fuera más visual). Y así hice. Por aquel entonces estaba con un profesor que decía que dibujaba cómics, así que pensé que sería una idea genial explicarle un poco lo de Araelle y las páginas que hice. Me quitó la ilusión de un plumazo soltándome que abandonara la idea y que mejor me dedicara a otra cosa (esta misma persona estuvo también ninguneándome durante todo el curso hasta el punto que, cuando nos dijo las notas, soltó que había gente como yo que no se merecía la nota que tenía, pero que se la tenía que poner porque habían trabajado más horas que el resto, así que, bueno…). Afortunadamente, no me quitó las ganas de dibujar… pero sí de seguir con lo de Araelle porque me dejó bien claro que era tan malo que no merecía la pena continuar… Y hablándolo con gente y tal… y viendo que este verano era tranquilo, a mediados de agosto decidí darle otra vuelta a lo de Araelle y volver a empezar desde cero. Nuevas páginas, (casi) nueva historia y personajes modificados (ahora son más variados, con personalidades diferentes y cada uno tiene su propia trama). Tengo todos los personajes diseñados, el guion del nuevo cómic está escrito hasta el capítulo 17 o así y dibujados… llevo el capítulo 0 y casi la mitad del 3. Llevo un total de 49 páginas. Ya tiene fecha de publicación marcada en el calendario: el 7 de enero y, en principio, subiré dos páginas a la semana (aunque es probable que, en algún momento, tenga que bajar el ritmo por cuestiones de trabajo, pero, de momento, podemos ir a dos por semana). Me hace tremenda ilusión, como os digo, así que espero que os guste tanto como a mí creando esta historia que me ha acompañado todos estos años. Volviendo al tema del trabajo: Este año ha sido muy interesante. Hace una semana o así hice un análisis de los resultados de la oleada de septiembre de portfolios y ha ido mucho mejor de lo que pensaba. He conseguido nuevos clientes, tengo varios contactos que me recuerdan de otros años (incluso, como he comentado, me han dado consejos para mejorar mi ilustración para poder colaborar con ellos directamente, cosa que me gustó una barbaridad) y nuevos contactos que ya me tienen fichada para el futuro. Sigue entrándome trabajo y eso que llevo siendo autónoma casi 4 años y no ha habido más que subida. Estoy súper contenta y orgullosa de mí misma por haber sido tan constante y haberme esforzado tanto durante tanto tiempo (porque todo esto ya lo estaba planeando varios años antes de dar el paso: fui a incubadoras de empresas que me asesoraron con el tema de autónomos; tuve varios profesores que me dieron consejos para saber cómo empezar a buscar trabajos y, sumado a que ya tenía experiencia en montar CVs, entrevistas y tal…). También he llevado un informe de las respuestas que he ido recibiendo y es que han sido tan bonitas y positivas que me he escrito las mejores en un .txt para que, cuando me dé el síndrome del impostor, pueda leerlos y decir: Mira lo que te dije gente profesional que se dedica a lo tuyo. Míralo. No son randoms cualquieras. Son CEOs, son

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Arte tradicional: Tintas I

Arte tradicional: Tintas I ¡Muy buenas! Hoy voy a hablaros de otra de mis técnicas favoritas: LAS TINTAS La tinta es una técnica húmeda que se aplica con un pincel, una plumilla, etc. Se sabe que se lleva usando desde 2697 a.C. en China, pero en otros países y regiones como India, Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma se usaba la tinta para producir textos y dibujos en papiros y pergaminos. Existen varios tipos de tinta: vegetales, minerales, e incluso de animales (la tinta del calamar, también conocida como sepia), pero la más conocida es la tinta china, la cual se obtiene al desleír el pigmento negro en agua y añadiendo alcanfor y goma laca. Sin embargo, la tinta china no solamente es negra. Actualmente se fabrican en diferentes colores que dan tonos muy interesantes e intensos. Hay una técnica especial china de tinta que se llama sumi-e. Esta técnica surgió en China en el siglo VII y fue llevaba a Japón por monjes budistas. La principal característica de esta técnica es que no existen bocetos previos y el artista reproduce, con pinceladas sueltas, cualquier tipo de ilustración. Otra peculiaridad es que, aunque normalmente se usa tinta monocromática (tinta negra), existe la posibilidad de añadir algún tono gris aplicando la aguada (añadir agua). Con el sumi-e se suele ilustrar lo que en arte chino se conoce como Los cuatro nobles o los cuatro caballeros, que son: el ciruelo, la orquídea, el bambú y el crisantemo, representando las cuatro estaciones del año: el ciruelo es el invierno; la orquídea, la primavera; la primavera, el bambú; y el crisantemo, el otoño. Hay dos tipos de tinta muy importantes y que hay que diferenciar claramente: Solubles al agua: Si aplicas agua o usas una técnica húmeda, la tinta se va a correr por toda la zona que esté húmeda. Ten cuidado si, por ejemplo, vas a ilustrar algo con técnica mixta (por ejemplo, tinta y acuarela), porque se puede ir todo al traste, incluso si la tinta está seca. En ese caso, tienes dos opciones: O primero coloreas con la técnica húmeda y luego entintas. O bien, entintas con una tinta impermeable y luego coloreas con la técnica húmeda. Impermeables: Son los que, una vez que se aplican, si usas una técnica húmeda, no se va a expandir por el agua. Van a permanecer ahí. Y luego tienes marcas de tinta para dar y tomar. He aquí algunos de las que suelo usar: Winsor & Newton: Tiene una magnífica gama de tintas impermeables de colores a precio bastante asequible. Art Creation: De esta marca me regalaron un bote de medio litro de tinta negra hace tres años y aún no la he terminado de gastar. Cunde muchísimo y es impermeable. Liquitex: Probé esta tinta para el Inktober de 2021 y, la verdad, quedé muy sorprendida. Se trata de tinta acrílica, lo que permite un color mucho más intenso que la tinta convencional y, al ser acrílica, es impermeable. Tinta Parker: Esta es la que llevo más tiempo usando. Es soluble al agua y, cuando se le aplica agua, la tinta se oxida y crea colores muy interesantes y aleatorios, ya que la tinta se oxida. Aparte de la tinta, necesitas una herramienta para aplicar esta tinta. Antes de hablar de dichas herramientas, debo explicar los tipos de trazo que se pueden hacer con ellos: Trazo duro: Es un trazo uniforme, que no varía nunca, aunque ejerzas presión. Trazo blando: El trazo varía según la presión sobre el papel. Para jugar con los trazos, existen tres tipos de herramientas: La caña hueca: La probé estando en clase y no me gustó demasiado. Simplemente es una caña de bambú con un corte a bisel. Pinceles: Mis pinceles, al igual que con las acuarelas, son de cerdas sintéticas. Tengo un pack especial que utilizo solo para tintas, y tienen distintos grosores y formas. Plumas: Es la herramienta que más uso con la tinta. Actualmente utilizo un palillero (base donde se sujetan las plumillas) Tachikawa T-40 con plumillas de distintos modelos: Maru Hard 280 (para trazos finos y muy precisos), School 240 (con un trazo duro y medio) y G Model 240 (trazo grueso y bastante blando). También hay plumas que vienen con su propio cartucho de tinta, perfecto para cuando no estás en casa o dibujas al aire libre. Luego también tienes rotuladores calibrados o rotring (así se han llamado en mi casa a este tipo de rotuladores) que son de tinta impermeable y se pueden usar también para entintar. Al igual que con las plumas y los pinceles, existen distintos grosores y distintos tipos de trazo. Las marcas que más he usado son las siguientes: Staedtler: Me llevan acompañando desde secundaria, cuando hacía dibujo técnico. Todos tienen un trazo duro y los grosores varían según el calibrado que escojas. Neopiko: Son parecidos a los Staedtler. Tienen un trazo duro y los grosores varían según el calibrado que escojas. Sakura: Rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando. Uni PIN: Rotuladores calibrados de trazo duro, pero con distintos grosores. Tombow: Rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando. Edding: Rotuladores de trazo duro. A pesar de tener distintos grosores, estos suelen ser más anchos que los rotuladores normales. Los utilizo para cubrir zonas de negro de manera rápida y eficaz (si no tengo tinta y pinceles a mano). Pentel: Rotuladores que probé mientras estudiaba ilustración y que me chiflaron. Son rotuladores calibrados con distintos tipos de trazo. Casi todos son de trazo duro, pero hay alguno que tiene un trazo más blando. Kuretake: Estos los descubrí gracias a marido, que me regaló uno y me gustó bastante. Tiene varias puntas y grosores. Con respecto al papel, se recomienda uno cuyo gramaje no sea inferior a los 150-180 g/m² y se recomienda que esté libre de ácido. ¿Y eso?

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Mi experiencia estudiando ilustración: Recomendaciones

Mi experiencia estudiando ilustración: Recomendaciones ¡Muy buenas! Ya sabéis un poco cómo fue mi experiencia estudiando ilustración, desde el principio hasta el final. Y de todo esto he sacado una serie de conclusiones y reflexiones que me gustaría compartir con vosotres. Cuando conoces a alguien que quiere cumplir un sueño, pero, por varios motivos, no puede, se le suelen decir cosas como “El que algo quiere, algo le cuesta”. Y mira, eso es un sí y un no. Es un sí porque, salvo si tienes mucha suerte y un ángel de la guarda ve que tienes talento y te acoge bajo su ala, es muy difícil cumplir los sueños. Sobre todo, cuando tienes responsabilidades de adulto (pagar facturas, el alquiler…) o cuando no tienes tiempo porque tienes una familia o debes acudir al trabajo. Si quieres cumplir cualquier objetivo, vas a tener que sacrificar algo y esforzarte para conseguirlo. Es posible que sea una tarea complicada, pero si te hace feliz, lo suyo es intentarlo. Lo que me lleva directamente al “no”. El no es, simplemente eso, que, a lo mejor, no puedes sacrificar nada, porque no tienes tiempo o ingresos económicos para poder invertir en eso que te hace tan feliz. O existen otros motivos. Hay casos en los que simplemente no se puede. Y no te tienes que sentir miserable o peor por no conseguirlo. O por llegar a medias. O, simplemente, por haber “empezado tarde”. Lo importante es no olvidarte que tienes un sueño que te hace feliz y acudir a él cuando lo necesites. Si te gusta dibujar, dibuja cuando puedas y, si es posible, cuando el cuerpo te lo pida. Si te apetece escribir algo, escribe. Y así con todo. Lo que me lleva a otro punto esencial de esto: si algo te hace feliz, que nadie, absolutamente nadie, te impida refugiarte en ese algo que te hace feliz. Seguramente habrás escuchado a gente a tu alrededor que se ha burlado de ti porque te gusta algo o porque quieres conseguir algo. O buscas apoyo en alguien a que aprecias y no lo recibes. Ese tipo de actitudes pueden provocar que pienses que no merece la pena continuar por ese camino. Pero, permíteme que insista: si te hace feliz, sigue. Una de las cosas de las que me arrepiento de mi pasado es haber dejado atrás prácticamente todo lo que me gustaba o que me hacía sentir realizada por no recibir ni el apoyo ni la ayuda que necesitaba. En el momento en que decides abandonar todo, te sientes fatal, como si te faltara algo en la vida. Es una sensación muy desagradable, que te convierte en una persona incompleta y desdichada. Ante eso, lo único que puedo decir es que ya bastante pesada y dura es la vida como para encima amargarte aún más. Así que te animo a que continúes siendo feliz y espero que consigas lo que te propongas. Puedes leer las anteriores partes aquí y aquí.  Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Mi experiencia estudiando ilustración Parte 2

Mi experiencia estudiando ilustración Parte 2 ¡Buenas! Os traigo la segunda parte de mi experiencia estudiando ilustración. Esta vez, es algo personal. Pero antes, tengo que meter algo de contexto. A raíz de que no estaba bien visto que estudiara Bellas Artes, decidí formarme en otra profesión que me gustaba: la robótica. Pero luego vi el temario que tenía la robótica y mi cerebro se murió. Así que opté por estudiar informática. Me gustaba mucho (y me gusta) ayudar a la gente y creía que la informática me daría oportunidades para poder independizarme. Y sí, así fue. Fue duro, porque justo, justo terminé los estudios en plena crisis de 2009, por lo que mis trabajos eran proyectos que duraban muy poco (unos pocos meses), pero, poco a poco, me fui forjando cierta reputación en la informática y, con mucho esfuerzo, llegué a ser técnica de sistemas. Desgraciadamente, se acumularon muchas experiencias negativas: machismo (desde el atender a usuarios y que me rechazaran porque “querían un informático de verdad” hasta ganar la mitad que mis compañeros varones porque patata), mal trato por parte de usuarios y jefes, y explicar y documentar programas y protocolos y que nadie, absolutamente nadie, supiera valorarlos y usarlos correctamente… Pues, al final, acabé con una depresión enorme. Hasta el punto de tener que medicarme para poder lidiar con el día a día. Pero, tras toda esa oscuridad, se alzaba una pequeña luz. Y vi que era factible el costearme los estudios mientras trabajaba. Así, me aceptaron en ESDIP para estudiar el master de Ilustración… pero la versión light, es decir, sólo iría a clase los sábados. Cierto es que aprendí un montón, conocí gente fantástica y tuve varios profesores que, aunque creo que no me recuerden, los tengo en muy alta estima. Pero creo que podría haber aprendido más si hubiera podido ir entre semana en vez de los sábados. Esto lo noté cuando pude apuntarme al master de Ilustración digital entre semana, que mis compañeros tenían más conocimientos que yo. Aun así, aprendí mucho y confirmaron algo que me animó mucho: todo lo que había ido aprendiendo por mi cuenta no ha sido perder el tiempo. Bien era cierto que tenía que mejorar, pero las bases eran bastante sólidas. Así que me tiré los dos primeros años del master aprendiendo ilustración tradicional. Durante el segundo año, además, me apunté al master de Creación de personajes y color digital, donde aprendí muchísimo, sobre todo de color digital. Ya, por último, cursé el master de ilustración digital, donde tuve que apretar las tuercas para estar a la altura que el resto de mis compañeros que iban a clase entre semana. Ni os podéis hacer una idea de la cantidad de malabares que tuve que hacer para poder entregar los ejercicios a tiempo más los extras que me imponía para mejorar. Como punto a destacar, decir que, como proyecto de fin de master, presenté tres libritos relacionados con Dungeons and Dragons: los libros de master y jugador de una campaña llamada “Bajo el cerro de los buitres” y el libro de arte, con todas las pruebas de color, siluetas, etc. Y, como recuerdo, lo imprimí todo. Gustó tanto que incluso vendí alguna copia y todo. Ojo. Consideré que ya tenía una buena base, así que busqué formación que me pudiera ayudar a enfocar todo lo que sabía hacia alguna de las metas que tenía en mente: editorial, juegos de mesa, videojuegos y cómics. Al final, me decanté por editorial y publicidad. Y, la verdad, fue una muy buena experiencia. Tuve un profesor al que admiro mucho, porque me dio muchísimos ánimos para continuar luchando por mi sueño de ser autónoma. En Editorial, aprendimos varios tipos de ilustración: ilustración didáctica (más infantil), ilustración narrativa, ilustración científica, cubiertas de libros, diseño de personajes, cómics, álbumes ilustrados y juegos de mesa. Como os podéis imaginar, me lo pasé pipa con cada uno de los proyectos que tuvimos que preparar. En Publicidad no me lo pasé tan bien porque fue donde conocí al que es ahora mi archienemigo: la ilustración vectorial. No puedo con la ilustración vectorial. No me gusta la ilustración vectorial. Pero hice proyectos muy interesantes, como diseño de carátulas de CDs, logotipos, mascotas de empresa, packaging, retratos… y he de confesar que, para este tipo de trabajos, lo mejor es utilizar la ilustración vectorial. ¿Y por qué? Pues por varios motivos: Cuando trabajas con vectores, puedes redimensionar la ilustración sin apenas perder calidad. Los diseños que se crean son muy exactos, por lo tanto, a la hora de cortarlos con láser, no suelen dar problemas. Hablaré de la ilustración vectorial en otra ocasión. Terminaré con este bloque de aprendizaje con la siguiente y última entrada. Puedes leer la anterior parte aquí. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Arte tradicional: Lápices y grafitos I

Arte tradicional: Lápices y grafito I Hoy vamos a hablar de dos materiales bastante fáciles de usar y mantener, y además, económicos. Te pueden valer si estás empezando a ilustrar y no sabes por dónde empezar:   LÁPICES Y GRAFITOS El grafito o lápiz, es la herramienta más fácil de usar, ya que… ¿quién no ha usado un lápiz? Además de sernos muy familiar, por su forma, peso y tamaño es muy manejable, se borra con facilidad y no requiere tener un pulso excepcional para ser utilizado. Existen dos tipos de dureza: H: Viene del inglés “hard” (duro). Son lápices que dejan poca huella en el papel. Ideal para primeros esbozos, líneas de guías de acuarelas, pintura y dibujo técnico. Cuando mayor es el número mayor es su dureza. HB: Lápiz de mina mezcla entre blando y duro, podemos decir que es el 0 en la escala tirando a blando. Es el más usado para tomar notas ya que permite una escritura consistente y clara sin dejar marca en el papel. F: Es un lápiz de mina firme, variante del HB tirando a duro. B: Viene del inglés “black” (negro). Son lápices blandos y se consiguen un negro más intenso. Cuanto mayor es el número más blanda es la mina. Se recomienda para sombrear. Básicamente, se puede dibujar con lápices de grafito de varias maneras: Con la punta podemos crear tramados (superficies creadas a partir de líneas de distinto grosor y separación). Dependiendo de la presión y del grado de dureza, pueden variar de color desde un tono muy claro hasta uno más intenso. Con la mina del lápiz tumbada, podemos sombrear. Estas son las marcas de lápices que he utilizado durante todo este tiempo: Derwent: Son unos lápices exquisitos. Tienen una gama desde el 9H hasta el 9B. Spectrum: No, no hay que confundir esta marca con la consola. Son los lápices que más he usado. También uso portaminas de grafito, concretamente el 0,5 con minas 2H y HB. Lo bueno de estos portaminas es que en la parte superior puedes girar el enganche para marcar qué tipo de minas contiene. Pero no solamente hay lápices cuya mina es negra. También existen los lápices de colores. Se utilizan exactamente igual que los de grafito comunes, solo que estos últimos se pueden encontrar en un gran abanico de colores. Os voy a mostrar con qué lápices de colores suelo trabajar: Tri-Tone: Son unos lápices especiales, ya que están formados por tres tonos. Apenas los he usado porque me son difíciles de encontrar, pero son preciosos. Faber-Castell: Estos son los lápices acuarelables que más he usado. Al tener poco espacio en mi mesa para trabajar, los usaba más que mis propias pastillas. Dejan un color bastante intenso. Prismacolor: Mi estuche de lápices de colores favorito. Sin duda alguna. El color se extiende muy bien por el papel y tiene una gran variedad de colores. El problema está en que mi estuche llegó defectuoso y tengo lápices agrietados. Nyoni: Es una marca china de lápices acuarelables. Tienen un color muy intenso y son bastante buenos. Además, en este ámbito también tenemos lápices de colores acuarelables, es decir, que son solubles al agua. Funcionan igual que los rotuladores acuarelables que os hablé hace un tiempo, solo que es en formato lápiz. La verdad, es que son bastante cómodos, ya que el resultado final se asemeja bastante a las acuarelas tradicionales. Lo importante a la hora de utilizar estos materiales es que la punta esté afilada. Evitarás la necesidad de apretar y, por ende, que la ilustración parezca más profesional. Se puede afilar con un sacapuntas normal (recomiendo los de hierro) o con un cúter o algo afilado. Otra anotación importante que hay que dar es que hay que mimar mucho los lápices. Son instrumentos muy delicados que, si sufren algún golpe, se pueden agrietar. Cuando esto pasa, la mina de su interior se va a partir constantemente cuando estés utilizando ese lápiz en particular. Los borradores también son una herramienta complementaria muy útil. Los que más he usado son estos: Milan: Los borradores de miga de pan de toda la vida. Los llevo usando desde infantil y me parecen maravillosos, sobre todo los de 430 (los cuadrados, vamos). Borradores de goma moldeable de Faber Castell: Para quien no sea qué es esto, se trata de un borrador que, a simple vista, parece un chicle. Puedes moldearlo para llegar a zonas complicadas de la ilustración. Staedtler: Tengo un portaborrador que ha estado conmigo desde hace, mínimo, una década. Es muy práctico para dibujar fuera de casa. Con respecto al papel, recomiendo un papel prensado en frío. Aunque tiene una superficie algo rugosa, no es para nada molesta a la hora de trabajar con grafito. Este tipo de papel se puede encontrar tanto en color blanco como en otros tonos. De todas maneras, tanto los carboncillos como los lápices se agarran bastante bien en cualquier tipo de papel. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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