Psicología del color, parte 2

Psicología del color, parte 2

Tal y como prometí, vamos a continuar con este temario tan interesante que he titulado

LA PSICOLOGÍA DEL COLOR

Hoy vamos a ver el resto de colores que nos faltan: 

Verde

El verde representa la juventud, la esperanza, la nueva vida, al frescor y la naturaleza. Es el color de la primavera y de la vegetación. El verde da buena suerte y está lleno de optimismo. Induce, además, a la relajación y al bienestar.

 
Sin embargo, como en el resto de colores, tiene connotaciones negativas. No olvidemos que el verde es el color del veneno y lo tóxico. Se asocia a la envidia, la cobardía y a la enervación.

Morado

El morado es el color de la sofisticación y la elegancia. El morado está asociado con la realeza; representa la sabiduría, la imaginación, la locura, la creatividad, el misterio y la magia.

 
Como rasgos negativos, el morado representa la introversión, la decadencia y la supresión.

 
Como curiosidad, el morado en el cristianismo está relacionado con el arrepentimiento y el recogimiento. En Oriente está asociado al vicio y al mal. En otros sitios, como Venezuela y Turquía, el morado es el color del luto.

Rosa

El rosa es el color de la dulzura, de la delicadeza, de la amistad y del amor puro. Se puede asociar con el amor altruista y verdadero: es el color del romanticismo, del encanto, la belleza y de la calma.

 
Con puntos negativos, está asociado a la debilidad física, la vulnerabilidad y la superficialidad.

 
Y, culturalmente, está asociado a lo femenino, cosa que, personalmente, espero que eso cambie pronto. Sin embargo, esto no siempre fue así. Hace poco más de 100 años, el rosa era el color de los chicos, y el azul, el de las chicas. Y esto cambió cuando allá en los años 30, los hombres empezaron a vestirse con colores oscuros y las mujeres con colores claros; y ya a partir de los años 50, se consideró que el rosa era el color de la feminidad.


Gris

El gris, comúnmente, se asocia a la tranquilidad, la experiencia y la objetividad. También es el color de la paz y la elegancia.

 
Como connotaciones negativas, el gris puede simbolizar la ambigüedad, la tristeza, el aburrimiento, la indecisión y la resignación.

 
En otras culturas, como el cristianismo, el gris es el color de la resurrección y la esperanza.

Negro

El negro es un color bastante complejo de analizar, ya que tiene muchas connotaciones tanto positivas como negativas en diferentes culturas, aunque, normalmente, predominan estas últimas.

 
El negro se asocia a la muerte, a la destrucción y lo malvado. Suele ser un color depresivo, triste, negativo y pesimista. Es el color del misterio y lo desconocido y, en algunas culturas, como en el Antiguo Egipto representa la fertilidad y el crecimiento.


Personalmente, creo que la psicología del color es algo bastante más complicado, ya que esta percepción depende si vives en la zona occidental o en la zona oriental. Por lo que, si queremos transmitir algún tipo de reacción, hay que tener en cuenta este detalle. Para los occidentales, por ejemplo, el color asociado a la muerte es el color negro, pero para otras culturas es el blanco. El rojo es, para nosotros, el color de la advertencia, mientras que para los orientales es el color de la buena suerte y de la buena fortuna.

 
De todas maneras, a la hora de diseñar cualquier elemento, bien sea un logotipo o un personaje, debemos tener en cuenta estos pequeños cambios.

Arte tradicional: Carboncillo y sanguina I

Arte tradicional: Carboncillo y sanguinas I Hoy hablaremos de LOS CARBONCILLOS Y LAS SANGUINAS El carboncillo, sin embargo, es, simplemente, un material natural que se obtiene carbonizando pequeñas ramitas de árboles o arbustos como el sauce, el olivo, el abedul o el brezo. Aunque lo normal es encontrarse el carboncillo en formato de barra, también es posible adquirirlo en forma de lápiz. Limita bastante el uso que se le puede dar al carboncillo, pero puede ser muy útil a la hora de dar detalles. Por otro lado, tenemos la sanguina. Es básicamente igual que el carboncillo, solo que, en vez de ser negro, suele tener un color más óxido que recuerda a la sangre. De ahí su nombre. De todas maneras, actualmente hay sanguinas con más variedad de colores. Tanto con la sanguina como con el carboncillo se pueden producir más contrastes en los trazos gracias a que se puede utilizar tanto el ancho como el grosor de la barra, y facilita el trabajo a la hora de realizar difuminados, luces, sombras, etc. Para conseguir este efecto, necesitamos un difuminador (o difumino, como se le llamaba en casa). Son, en esencia, pequeños trozos de papel fibroso enrollados en forma de espiral hasta convertirlos en un lápiz. Se utiliza pasándolo por las zonas más oscuras para conseguir extender ese carbón y ocultar los trazos.  Con el difuminador conseguimos un color más grisáceo o más blanco, según la zona que difuminemos. Antes de usar esta técnica tendremos que asegurarnos de varios puntos importantes: La punta del difumino siempre tiene que estar limpia. Para ello, habrá que limpiarlo con una lija o con una cuchilla, como si fuera un lápiz. Tratar de no pasar la mano por encima. Si se hace, se quedarán las huellas en la ilustración y no se pueden quitar. Si quieres retirar restos de carboncillo o de borrador, usa una brocha. Con respecto al papel, recomiendo un papel prensado en frío. Aunque tiene una superficie algo rugosa, no es para nada molesta a la hora de trabajar con carboncillo o sanguina. Este tipo de papel se puede encontrar tanto en color blanco como en otros tonos. De todas maneras, tanto los carboncillos como los lápices se agarran bastante bien en cualquier tipo de papel. Por cierto, es importante que, una vez hayas terminado tu obra, apliques un buen fijador por todo el lienzo o la obra. Esto permitirá que el carboncillo se mantenga sobre la superficie y dure más. Existen fijadores a la venta en las tiendas especializadas de arte, pero también puedes utilizar laca del pelo a una distancia de 30 cm. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Arte tradicional: Pinceles y cómo cuidarlos

Arte tradicional: Pinceles y cómo cuidarlos Hoy vamos a hablar de PINCELES Los pinceles son herramientas que utilizaremos para aplicar pintura sobre un lienzo. Consta de tres partes fundamentales: Mango: Es por donde vamos a agarrar el pincel. Además, contiene información útil sobre ese pincel en particular: modelo, número de tipo de pincel, número de punta, etc. Férula: Es un soporte de metal o plástico que une el mango con la punta Pelo: Es el material que se va a sumergir en pintura o agua para poder aplicarlo sobre el lienzo. Existen varios tipos de pelos: Pelo sintético Toray: Estos pinceles sintéticos son usados para trabajar con acuarelas, ya que sus cerdas son muy blandas. Al ser tan versátil, incluso es posible realizar una ilustración entera con muy pocos pinceles. Pelo sintético teijin: Estos pinceles sintéticos se suelen utilizar para trabajar con acrílicos y óleo. Son muy utilizados por su gran elasticidad y son resistentes. Los puedes encontrar con el mango largo, muy útil para poder pintar sin tener que apoyarte sobre el lienzo. Cerda natural: Son los más comunes porque se utilizan no sólo para el óleo, sino para otras técnicas aguadas. Pelo de oreja de buey: Se dice que este tipo de material se utilizaba en el paleolítico para pintar. Es un pelo bastante blando y útil para acuarela y óleo no muy denso. Pelo de turón: Muy queridos por los artistas que trabajan con óleo y acrílico. Son muy duraderos gracias a sus cercas elásticas y de alta resistencia. Pelo de pony: Son muy apreciados por los acuarelistas, aunque no son muy comunes. También se pueden utilizar para decorar cerámica y porcelana. Pelo de marta: Son muy suaves y elásticos, valorados en prácticamente todas las técnicas aguadas. Con respecto a la punta del pincel, hay que aclarar que hay distintos tipos y cada uno se utiliza para dar un efecto diferente: Pincel plano: Son pinceles cuadrados y, como su nombre indica, planos. Es muy útil para hacer pinceladas controladas y cortas. Según el corte de la punta, podemos encontrar cuadrado, angulares… Pincel redondo: Sirve para hacer distinto tipo de líneas y jugar con el grosor de las mismas. Hay muchas variantes, como los avellanados, puntiagudos, delineadores, etc. Pincel lengua de gato: Para difuminar colores. Pinceles para realizar texturas: Aquí podemos meter, por ejemplo, los pinceles de tenedor y abanico. Este tipo de pinceles son los que se utilizan para pintar follaje, pastos y texturas en general. Para reconocer un buen pincel, es recomendable sumergirlo en agua. Los pinceles de mala calidad tienen una forma perfecta porque están las cerdas pegadas entre sí por goma y, una vez están mojadas, el pincel queda “despeinado”. De todas maneras, si no cuidas bien tus pinceles, al final acabarán despeinados e inservibles. Para alargar la vida de estas fantásticas herramientas, te recomiendo que eches un vistazo a estas técnicas para limpiarlos y otros consejos útiles: Utiliza cada pincel para un tipo de pintura diferente. Trata que tus pinceles estén húmedos mientras estás trabajando. Jamás apoyes los pinceles con la punta en el fondo del bote de agua o disolvente. Es mejor que los pongas en horizontal o con un soporte especial que puedes encontrar en tiendas especializadas. Limpia siempre tus pinceles una vez que termines el trabajo. Una vez que estén secos los pinceles, trata que las cerdas nunca estén aplastadas, ni tan siquiera cuando vayas a guardar tus pinceles. Es mejor que los coloques en un bote con las cerdas boca arriba. Con respecto a la limpieza, debes seguir estos pasos: Coloca jabón en la palma de tu mano y frota el pincel en círculos con agua caliente. Si dispones de una pastilla de jabón puedes frotar directamente sobre ella. Haz toda la espuma posible y luego retírala con más agua caliente. Para retirar todo el jabón aprieta con los dedos desde la raíz de las cerdas hasta la punta. Con un trapo seca los pinceles y si tienes oportunidad guárdalos dentro de sus fundas o protectores. En el caso de que estés pintando con óleo o con pinturas más densas, deberás hacer lo siguiente: Primero, retira toda la pintura que puedas con un papel de periódico, un trapo o papel de cocina. En sentido de la raíz hacía las puntas de las cerdas. Después, sumérgelo en aguarrás o disolvente. Así eliminarás toda la pintura. Lávalo con agua caliente y jabón antigrasa (estilo lavavajillas). Esto sirve para disolver el aceite del pincel. Déjalo secar por completo antes de utilizarlo de nuevo. Son pasos muy sencillos que, si los sigues, te evitarás visitar tu tienda especializada más veces de lo normal para adquirir pinceles. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Tutorial: Introducción al color

Introducción al color Hoy me gustaría hablaros sobre EL COLOR Para entender el color debemos observar detenidamente el llamado círculo cromático. Dentro de este círculo dividimos los colores: Fríos: Son los colores que abarcan desde el violeta hasta el verde. Cálidos: Son los colores que abarcan desde el magenta hasta el verde. Hay tres tonos primarios: magenta, azul y amarillo, aunque pueden variar según el modelo del color (RYB, CMYK, RGB). Mezclando estos tres colores, surgen el resto de ellos. A la mezcla de dos primarios se le llama color secundario (violeta, naranja, verde). Y a la mezcla de un primario con un secundario, terciario. RYB: Coloración tradicional. Los primarios son rojo, amarillo y azul; y los secundarios, naranja, verde y morado. CMYK: Modelo sustractivo. Es la gama de colores que se utiliza en imprenta. La mezcla de todos estos colores sobre el papel crea el negro. Primarios: amarillo, cyan y magenta. Secundarios: rojo, verde y azul. RGB: Modelo adictivo. Es el formato digital. Partimos de la oscuridad y acabamos con blanco. Primarios: rojo, verde y azul. Secundarios: amarillo, cian y magenta. A la hora de colorear, es importantísimo saber qué queremos transmitir, ya que cada color representa un estado de ánimo o una actitud. Esto podría variar según el país, pero hay algunos conceptos que se han generalizado, como que el rojo es señal de peligro o enfado; y el verde representa el miedo, la aceptación o la naturaleza. Pero esto lo trataremos más adelante.  El color se compone de tres partes importantes: el tono, que es su posición en el círculo cromático; la saturación, que define la intensidad del tono; y la luminosidad, que aclara u oscurece el color. Básicamente, modificando la saturación y la luminosidad se puede dar luz y sombra sobre cualquier objeto. Si usamos este tipo de mezcla en toda una ilustración estamos usando una gama monocromática, es decir, sólo estamos usando un tono con todas sus variantes. En tradicional, esto se consigue mezclando blanco o negro con el tono. Si queremos llamar la atención sobre un punto, lo ideal sería usar un complementario, es decir, un color opuesto en el círculo cromático al que estamos escogiendo. Por ejemplo, si estamos trabajando con azules, podríamos utilizar, como color complementario, el naranja o un amarillo. Si queremos que haya cierta armonía, lo mejor es que trabajemos con colores análogos, es decir, los que están más cerca del tono que hemos escogido. Por ejemplo, si estamos trabajando con azules, podemos utilizar los azules más verdosos para las zonas claras y los azules más violáceos para zonas más oscuras. Hay muchas otras opciones para escoger colores: triada (colores situados a 120º en el círculo cromático), tétrada (colores que forman un cuadrado entre sí); adyacentes (se cogen los colores adyacentes del complementario del color que hemos escogido, etc.               Nota muy importante: Cuidado con los negros y blancos puros. No se recomienda usar el negro puro para sombrear ni el blanco puro para iluminar (a no ser que lo representado sea algo muy viscoso o de metal y proyecta mucha, mucha luz), ya que, en el caso de usarse, sería muy complicado que queden tonos armoniosos. Lo mismo pasa cuando se trabajan con colores saturados. Hay que tener cuidado con estas elecciones. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Arte tradicional: Rotuladores I

Arte tradicional: Rotuladores 1 ¡Muy buenas! Hoy vamos a hablar de LOS ROTULADORES También llamados “marcadores”. Con respecto al resto de herramientas que he hablado (y que hablaré) en este blog, los rotuladores son un invento realmente moderno. Lo hicieron los japoneses en la década de 1960. Hay varios tipos de rotuladores, pero los podemos clasificar en varios tipos: Dependiendo de la punta: de fieltro, no porosa, acrílica, de bolita; y de distintos grosores y formas (redondos, bisel, cuadrados, de pincel). Permanentes o solubles al agua (también llamados rotuladores acuarelables). Con diferentes colores (opacos, transparentes, fluorescentes). Todos hemos pintado con ellos alguna vez, sobre todo en primaria. Pero debemos mirar más allá de eso. Con un poco de trabajo y dedicación, podemos deshacernos de esa mala fama que tiene, junto con los lápices de colores, de que los rotuladores son herramientas para niños pequeños. Os voy a hablar un poco de las marcas que he probado: Copic: Para mí, de los mejores rotuladores que he tenido. Tienen una gran gama de colores y los tienes en muchos formatos. Además, venden también cartuchos de tinta que se pueden usar para rellenar el rotulador en cuestión. También se venden por separado, cosa que es de agradecer. Porque no me habrá pasado veces que se me gasta unos cuantos rotuladores y tengo que comprar el estuche entero otra vez solo por esos cinco o seis colores que necesito. Touchnew: Son los rotuladores que más he usado en la vida. Son bastante asequibles y tienen mucha variedad de colores. Vienen en un estuchito tipo saco con asa que es muy práctico para llevar todos los rotuladores juntos. Koi: Los Koi me parecen fantásticos. Tienen una punta muy flexible que permite hacer trazos como si tuvieras un pincel entre las manos. Winsor & Newton: Sólo tuve uno y me gustó bastante. Tienen doble punta: una es fina y la otra es gruesa y biselada. Ecoline Brush Pen: Son rotuladores acuarelables, es decir, funcionan como la acuarela, solo que, al ser rotuladores, tienen un color mucho más intenso. El funcionamiento es el siguiente: pintas con rotulador y luego aplicas agua con un pincel. Creabox: Estos rotuladores acuarelables son muy normalitos. Tienen dos puntas: una fina y otra gruesa. Los recomiendo si quieres probar cómo funcionan los rotuladores acuarelables pero no quieres invertir demasiado dinero en ello. Los rotuladores del Tiger: Mira, en serio. Empezó como una broma y me hice con todos los que tenía la tienda esa. Menuda sorpresa me llevé cuando me cogí un pack y comprobé la tremenda calidad que tenían. Se venden en packs de tres colores: uno claro, uno normal y otro oscuro. Cierto es que hay rotuladores malos y rotuladores muy buenos, y no siempre es necesario invertir mucho para realizar una digna ilustración con rotuladores. Sin ir más lejos, los que uso yo se llaman Touchnew. Me encariñé con estos rotuladores durante mi etapa estudiantil en ESDIP y presenté una de estas ilustraciones con rotuladores. Y recuerdo que el profesor que tenía en ese momento me dijo: ¡Me encanta el color! ¿Son Copic? A lo que me quedé flipando, porque no pensaba que la calidad era tan buena que se podía hacer pasar por una ilustración hecha con Copics. Y, mira, una maravilla, la verdad. Con respecto a los papeles que utilizo para los rotuladores, son los mismos que uso para la tinta: el de 200 g/m² mixto marca Canson y el papel-cartulina de 185 g/m² marca Canson. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Arte tradicional: Lápices y grafitos I

Arte tradicional: Lápices y grafito I Hoy vamos a hablar de dos materiales bastante fáciles de usar y mantener, y además, económicos. Te pueden valer si estás empezando a ilustrar y no sabes por dónde empezar:   LÁPICES Y GRAFITOS El grafito o lápiz, es la herramienta más fácil de usar, ya que… ¿quién no ha usado un lápiz? Además de sernos muy familiar, por su forma, peso y tamaño es muy manejable, se borra con facilidad y no requiere tener un pulso excepcional para ser utilizado. Existen dos tipos de dureza: H: Viene del inglés “hard” (duro). Son lápices que dejan poca huella en el papel. Ideal para primeros esbozos, líneas de guías de acuarelas, pintura y dibujo técnico. Cuando mayor es el número mayor es su dureza. HB: Lápiz de mina mezcla entre blando y duro, podemos decir que es el 0 en la escala tirando a blando. Es el más usado para tomar notas ya que permite una escritura consistente y clara sin dejar marca en el papel. F: Es un lápiz de mina firme, variante del HB tirando a duro. B: Viene del inglés “black” (negro). Son lápices blandos y se consiguen un negro más intenso. Cuanto mayor es el número más blanda es la mina. Se recomienda para sombrear. Básicamente, se puede dibujar con lápices de grafito de varias maneras: Con la punta podemos crear tramados (superficies creadas a partir de líneas de distinto grosor y separación). Dependiendo de la presión y del grado de dureza, pueden variar de color desde un tono muy claro hasta uno más intenso. Con la mina del lápiz tumbada, podemos sombrear. Estas son las marcas de lápices que he utilizado durante todo este tiempo: Derwent: Son unos lápices exquisitos. Tienen una gama desde el 9H hasta el 9B. Spectrum: No, no hay que confundir esta marca con la consola. Son los lápices que más he usado. También uso portaminas de grafito, concretamente el 0,5 con minas 2H y HB. Lo bueno de estos portaminas es que en la parte superior puedes girar el enganche para marcar qué tipo de minas contiene. Pero no solamente hay lápices cuya mina es negra. También existen los lápices de colores. Se utilizan exactamente igual que los de grafito comunes, solo que estos últimos se pueden encontrar en un gran abanico de colores. Os voy a mostrar con qué lápices de colores suelo trabajar: Tri-Tone: Son unos lápices especiales, ya que están formados por tres tonos. Apenas los he usado porque me son difíciles de encontrar, pero son preciosos. Faber-Castell: Estos son los lápices acuarelables que más he usado. Al tener poco espacio en mi mesa para trabajar, los usaba más que mis propias pastillas. Dejan un color bastante intenso. Prismacolor: Mi estuche de lápices de colores favorito. Sin duda alguna. El color se extiende muy bien por el papel y tiene una gran variedad de colores. El problema está en que mi estuche llegó defectuoso y tengo lápices agrietados. Nyoni: Es una marca china de lápices acuarelables. Tienen un color muy intenso y son bastante buenos. Además, en este ámbito también tenemos lápices de colores acuarelables, es decir, que son solubles al agua. Funcionan igual que los rotuladores acuarelables que os hablé hace un tiempo, solo que es en formato lápiz. La verdad, es que son bastante cómodos, ya que el resultado final se asemeja bastante a las acuarelas tradicionales. Lo importante a la hora de utilizar estos materiales es que la punta esté afilada. Evitarás la necesidad de apretar y, por ende, que la ilustración parezca más profesional. Se puede afilar con un sacapuntas normal (recomiendo los de hierro) o con un cúter o algo afilado. Otra anotación importante que hay que dar es que hay que mimar mucho los lápices. Son instrumentos muy delicados que, si sufren algún golpe, se pueden agrietar. Cuando esto pasa, la mina de su interior se va a partir constantemente cuando estés utilizando ese lápiz en particular. Los borradores también son una herramienta complementaria muy útil. Los que más he usado son estos: Milan: Los borradores de miga de pan de toda la vida. Los llevo usando desde infantil y me parecen maravillosos, sobre todo los de 430 (los cuadrados, vamos). Borradores de goma moldeable de Faber Castell: Para quien no sea qué es esto, se trata de un borrador que, a simple vista, parece un chicle. Puedes moldearlo para llegar a zonas complicadas de la ilustración. Staedtler: Tengo un portaborrador que ha estado conmigo desde hace, mínimo, una década. Es muy práctico para dibujar fuera de casa. Con respecto al papel, recomiendo un papel prensado en frío. Aunque tiene una superficie algo rugosa, no es para nada molesta a la hora de trabajar con grafito. Este tipo de papel se puede encontrar tanto en color blanco como en otros tonos. De todas maneras, tanto los carboncillos como los lápices se agarran bastante bien en cualquier tipo de papel. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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Mi experiencia estudiando ilustración Parte 1

Mi experiencia estudiando ilustración Parte 1 ¡Muy buenas! Hoy me gustaría hablar de mi experiencia estudiando ilustración y explicar la gran pregunta que se formula cuando comento que terminé mis estudios en marzo del año pasado. “IsiL, teniendo la edad que tienes, ¿cómo es que has terminado los estudios en marzo?” Bueno, me alegra que me hagas esa pregunta. Bien es cierto que llevo dibujando toda la vida. Una de las anécdotas que más me contaron de pequeña fue que me colocaba entre los muebles y la pared y pintaba tanto la parte de atrás de los muebles como en las propias paredes. Y recuerdo mudarnos y ver los muebles pintados. Y alguna pared también. Quise aprender dibujo, pero en casa no estaba bien visto la ilustración y Bellas Artes en general porque eso no me iba a dar de comer. Vaya, creo que esto es algo que a muchos de vosotres os es demasiado familiar, ¿verdad? Para que veáis lo triste y patética que fue al principio mi formación, decir que “aprendí ilustración” con una revista llamada ¡Dibus! Dentro, había minitutoriales de anatomía, pero enfocadas al manga. Más tarde, todos esos números se recopilaron y formaron parte de la colección de libros “Aprende a dibujar manga”. No es que fueran muy buenos, pero algo se me quedó. Por lo menos aprendí un poco a emblocar (emblocar es colocar elementos dentro de formas geométricas, como cubos o cilindros) y entendí un poco las proporciones. En el colegio, además, teníamos una asignatura que se llamaba Plástica y era, básicamente, clases de dibujo. Pero no eran clases de dibujo normales. Eran un poco… especiales. Solamente pintábamos con témperas, lápices de Alpino y Plastidecor y poco más. He de admitir que, al principio, no aprendía nada en clase. Hasta que nos enseñaron dibujo técnico. Ah, amigo, ahí la cosa se complicaba. Dibujo técnico es, en pocas palabras, un estilo de dibujo que se utiliza para dibujar planos, esquemas, croquis, etc. Y ahí fue cuando aprendí todo lo que sé de puntos de fuga y perspectivas. Ya hablaremos de eso en un futuro, porque tiene un poco de miga. Entre la revista, los pocos libros que podía sacar de la biblioteca del tipo Aprende a dibujar manga y el dibujo técnico fui aprendiendo cositas. Porque sí, en mi época era muy raro tener Internet en casa. En mi caso, tenía que ir a un cibercafé (que era básicamente un sitio donde podías tomar algo mientras estabas delante de un ordenador con Internet) y conseguir información. Pero en cuanto tuve Internet en casa, me puse con tutoriales que veía por ahí, sobre todo de la plataforma de DeviantArt, y fui puliendo cosas. En esa época, ya conocía al que es ahora mi marido, el cual me apoyó muchísimo cuando le comenté que me encantaría aprender ilustración y fue quien me empezó a regalar libros de arte, materiales como acuarelas, pinceles; y el que, en definitiva, me animó a que siguiera esforzándome para mejorar. Y, ya en 2017, conseguí acceder a una escuela de ilustración. Pero eso es otra historia que dejaré para otro momento. Comparte Comparte Comparte Comparte Support me! Copyright © 2023 The Art of IsiL MoonKiller. All rights reserved. info@isilmoonkiller.com

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